CIUDAD

EQUIDAD: LA ESCALERA DEL PODER LOCAL LA TIENEN LOS HOMBRES


Trece listas de candidatos a asambleístas, 65 postulantes principales y 65 suplentes, fueron inscritas en el Consejo Nacional Electoral (CNE), Delegación de El Oro, para las elecciones del 17 de febrero del 2017. De aquellos, el electorado eligió cinco para representar a la provincia en la Asamblea Nacional: dos mujeres y tres hombres.

Trece listas de candidatos a asambleístas, 65 postulantes principales y 65 suplentes, fueron inscritas en el Consejo Nacional Electoral (CNE), Delegación de El Oro, para las elecciones del 17 de febrero del 2017. De aquellos, el electorado eligió cinco para representar a la provincia en la Asamblea Nacional: dos mujeres y tres hombres.

Una mirada con enfoque de género a las candidaturas inscritas revela que en solo una de las trece listas de candidatos figuró una mujer en el primer lugar, es el caso de Janeth Vega del Partido Socialista, organización política que obtuvo una votación marginal. En cambio, ellas destacaron en el segundo lugar en 12 de las trece listas y lideraron el primero en los casilleros de suplentes en 12 de parrillas.

En las candidaturas seccionales pasa lo mismo. El proceso electoral del 2014 que renovó autoridades seccionales muestra que en las candidaturas a la prefectura figuraron solo hombres en las seis organizaciones que postularon para el cargo, en cambio ellas destacaron en las candidaturas a la vice prefectura.

En ese mismo proceso electoral la carrera por las alcaldías de los 14 municipios de la provincia registró 68 competidores, de entre ellos 11 fueron mujeres, de las cuales una ganó esa dignidad, Paulina López, alcaldesa del Municipio de Portovelo; los hombres se impusieron en las alcaldías de los trece ayuntamientos restantes.

Los derechos de participación política de la mujer, vieja bandera de la lucha feminista logró una conquista emblemática en la Constituyente del 2008 que incluyó el principio de equidad de género entre hombres y mujeres. En materia electoral, la Constitución determina el principio de paridad entre mujeres y hombres en las listas de candidaturas y su ubicación alternada y secuencial.

¿Cómo está la provincia en materia de esta conquista? Un estudio del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre los resultados de la representación política de la mujer en las elecciones generales de 2013 para la Asamblea Nacional a nivel del país, revela que el 38,20% de las curules fueron ganadas por mujeres, en El Oro fue el 20%, pues de los 5 asambleístas electos una fue mujer, la santarroseña Rocío Valarezo.

En las últimas elecciones de enero de este año para la dignidad de asambleístas, El Oro, subió del 20 al 40% con el triunfo de Rosa Orellana (PAIS) y de Patricia Henríquez (PSC).

En las elecciones seccionales de 2014 que renovó autoridades en los municipios, las prefecturas y las juntas parroquiales, las mujeres obtuvieron el 25,7% de las dignidades, El Oro registró un 7%.

A las indígenas y afrodescendientes no se les abren las puertas de la política. Un estudio de ONU Mujeres (2013) destaca que ellas enfrentan a la “triple discriminación”: por ser mujer, indígena o afro y pobre.

La cifras son reveladoras: en Ecuador, de los 124 asambleístas (2013), solo dos de los siete indígenas fueron mujeres.

Entrevista. Rosa López, GOBERNADORA DE EL ORO

lideresa del Movimiento de Mujeres

“LOS PARTIDOS SIGUEN SIENDO PATRIARCALES”

¿Cómo vio la participación política de la mujer en el último proceso electoral?

No estamos como en los años atrás, pero tampoco estamos mejores. El Código de la Democracia con su ley de cuotas fue fruto de la lucha de las mujeres, pero sólo promueve, no garantiza la participación política de la mujer.

Tenemos una injusticia histórica con las mujeres, tenemos una ciudadanía tardía en materia de derechos con respecto a los hombres y esa brecha debe repararse.

¿Por qué hay pocas mujeres liderando los partidos o movimientos políticos?

Los partidos y movimiento siguen siendo patriarcales, machistas y misóginos; no tienen voluntad política para que las mujeres lideren estas organizaciones, pero las mujeres están allí en el espacio público abriéndose campo, debatiendo, proponiendo, escalando, protestando, lo que pasa es que no están liderando y además los medios no las visibilizan.

¿Por qué no se ve a las mujeres encabezando las listas actuales de candidatos?

Cuando una mujer se lanza le ven todo. Ejemplo Gabriela Rivadeneira, le rebuscaron todo para criticarla. Hay temor a la crítica pública que se enfoca a lo personal y la intimidad incluso, cosa que no ocurre con los hombres.

¿Qué factores dificultan que la mujer se abra paso en la política?

Las mujeres tienen una carga laboral muy larga; tienen menos tiempo para abrirse campo. A nosotras nos toca ganarnos los escenarios, demostrar, salvar muchas barreras de discriminación, los hombres en cambio ya tienen los espacios.

Testimonio. Patricia Henríquez, exvicealcaldesa

De machala, asambleísta por el psc

“TUVE QUE DEMOSTRAR CAPACIDAD Y GANARME ESPACIOS”

“No fue fácil abrirme paso en la política, pese a que el PSC desde el primer momento me puso en el primer lugar. Tenía que hacer el esfuerzo en demostrar que soy capaz y capacitarme. Tenía criterio y capacidad, pero tenía que hacer méritos y demostrarlo. A pesar del tiempo transcurrido he pasado momentos duros, pero he ganado espacios.

A pesar de la ley de cuotas, aún hay esa resistencia a participar en la política y hay situaciones que lo explican como por ejemplo el dinero. Cuando te ofrecen una candidatura te dicen que no necesitas ni un centavo, pero eso es falso.

Las mujeres tenemos menos accesibilidad al espacio público en relación a los hombres debido a la carga laboral y la responsabilidad del hogar. En esos espacios y reuniones se tejen y fortalecen relaciones, se hacen acuerdos, se negocia, y la mujer no tiene tiempo para frecuentar en ellos, porque tiene que atender su rol de madre y muchas veces de padre.

Para abrirnos paso las mujeres tenemos capacidad, pero nos toca hacernos conocer, estar vinculadas, relacionadas, visibilizarnos, participar, opinar, estar en los medios, no perder protagonismo. Hay aún muchísimo machismo. Pese a todos los cambios y conquistas de las mujeres, todavía hay discriminación”.

Testimonio. Rocío Valarezo, ex asambleísta por El Oro

“ME ABRI ESPACIO DESDE

LA COMUNIDAD”

“Me fui haciendo conocer porque desde hace muchos años, por mi vocación de servicio, me fui abriendo espacio y la confianza en la comunidad por mi calidad de maestra, como dirigente y como ciudadana común y corriente”.

Eso hizo posible que incursione primero en la política del magisterio donde ejercí mi liderazgo, siempre de servicio. Pienso que la valoración de ese liderazgo por parte de una organización política hizo posible que participe con éxito por una dignidad de elección popular, donde fui reelecta.

Pienso que en relación a la participación política de la mujer, a nosotras nos toca primero disputar o ganarnos por nuestra cuenta y con mucho esfuerzo los espacios de liderazgo, lo cual es capitalizado por un movimiento o partido, para lo cual se requiere constancia, carácter y capacidad para aprovechar esas oportunidades.

Se observa poca participación de la mujer en la política porque de alguna manera no se respeta los derechos que tenemos las mujeres de activar en la vida pública política, consagrado en la Constitución. No se aquilatan los valores de intelecto y capacidad de servicio y a las mujeres las posponen a un segundo plano.

Amarilis Borja. Reelecta Vicerrectora Académica

de la UTMACH.

“MÁS REFLECTORES

SOBRE NOSOTRAS”

Amarilis Borja (59 años) ha navegado con éxito en tres aguas a la vez: microempresaria familiar de tres organizaciones, una de ellas el centro de capacitación que lleva su nombre lidera el mercado. La carrera docente con la cual coronó el vicerrectorado académico de la UTMACH y el hogar, donde crió 4 hijos, hoy abuela de 10 nietos. Ha escrito más de treinta textos de capacitación contable.

Confiesa que no ha sido fácil. “Costó férrea disciplina, máxima organización y firme carácter para liderar con éxito esos tres campos, pero con el apoyo de mi esposo y mi familia fue posible y allí están los resultados”.

Es la segunda autoridad de la UTMACH recién reelecta y lideró la parte académica en un momento de tormenta debido a los radicales cambios derivados de la Ley de Educación Superior (LOES), por ello es vista como la mano de hierro de la administración. “Acepté el reto justamente porque habían vientos de cambio en la universidad ecuatoriana y no me equivoqué, logramos esos cambios aunque falta mucho por hacer”.

¿Cómo ven los hombres ese liderazgo? “Es una ventaja porque hay más flexibilidad, pero también, en general, cuando una mujer es autoridad está bajo más reflectores y tiene mayor escrutinio y crítica en relación a los hombres”, expresa.