OPINION

¿Por qué una persona puede llegar al suicidio?


Ha pensado alguna vez en quitarse la vida? ¡Quizá si! Tal vez sienta que tiene demasiados problemas y que parece que nunca se van a resolver, puede pensar a lo mejor que nadie lo quiere, o también que no tiene ninguna esperanza de un futuro bueno y que si continua, solo conseguiría vivir desgraciado, como lo puede ver, su idea de terminar con su vida parece tener claras razones, sin embargo ¿Estará razonando bien? ¡Lo dudo mucho!

Ha pensado alguna vez en quitarse la vida? ¡Quizá si! Tal vez sienta que tiene demasiados problemas y que parece que nunca se van a resolver, puede pensar a lo mejor que nadie lo quiere, o también que no tiene ninguna esperanza de un futuro bueno y que si continua, solo conseguiría vivir desgraciado, como lo puede ver, su idea de terminar con su vida parece tener claras razones, sin embargo ¿Estará razonando bien? ¡Lo dudo mucho!

La persona que llega a tomar esta decisión de suicidarse lo hace bajo suposiciones que hace con respecto a su propia vida, dicho de otra manera, cuando usted esta en un plan suicida se siente desgraciado, pero ese sentimiento de desgracia, usted mejor que nadie sabe que lo siente en todo su cuerpo, ¿Pero sabe de donde lo origina? ¡Gran parte en su propia mente!

Las emociones humanas no aparecen por arte de magia, son creadas por pensamientos que la propia persona construye en su cabeza acerca de la realidad de la vida, de manera que cuando usted se siente desdichado, que es un cero a la izquierda en este mundo, y que seria mejor estar muerto, ¡Esas son sus suposiciones! Pero discutamos aquello, miremos bien que tan cierto es:

Creencia suicida: “Nadie me quiere, a nadie le importo”

Discusión realista: ¿Dónde esta la evidencia de que nadie me quiere?

Respuesta: En realidad no tengo pruebas para demostrar que nadie me quiera, porque si fuera cierto aquello, tendría entonces que ser odiado por todas las personas que habitan en el mundo entero, y eso es algo prácticamente imposible de demostrar, porque con el solo hecho de que alguien se me acerque y me pregunte “como estoy” ya hace trizas mi idea de que absolutamente a nadie le importo y la hecha por tierra, y aun en el supuesto caso de que fuera cierto que nadie tiene compasión por mi persona, aun así, no necesito la ayuda de ellos para poder disfrutar de muchas cosas en esta vida para ser feliz, claro que seria agradable recibir afecto pero tampoco seria algo catastrófico o el fin del mundo si eso no ocurre.

Discusión lógica: Me gustaría sentirme querido, sin embargo ¿La vida tiene la obligación de darme ese gusto?

Respuesta: ¡Claro que no! La vida no esta en la obligación de satisfacer mis gustos, el sol no escucha, la luna tampoco, el viento sigue su curso, las leyes de la naturaleza igual, sencillamente ¡La vida es como es! Y por supuesto no existe ninguna ley dentro del universo que diga que a mi persona tiene que dársele amor, obviamente que me fascinaría si aquello ocurriera, pero eso no significa ni se sigue a que por que algo me fascina eso tenga que cumplirse a como dé lugar, ¡Bastante falso! ¡Estaría actuando como un niño! Es difícil y duro no ser querido, pero tampoco me voy a morir a causa de ello, a menos que alocadamente e irracionalmente elija tomarme veneno.

Discusión práctica: Si pienso que nadie me quiere ¿Me ayudo o me perjudico?

Respuesta: ¡Me perjudico! A tal punto que solo conseguiría clavarme espinas todos los días, me la pasaría quejando sosteniendo que mi vida, los demás y el mundo están completamente podridos, y no son mas que exageraciones de parte mía, puede que hasta un cierto punto sea verdad que algunas personas no me quieren y que preferirían verme bajo tierra, sin embargo, ninguna persona puede ser una monedita de oro y caerle bien a todo el mundo, hay muchas cosas en esta vida que sencillamente no se pueden conseguir, aquello forma parte de la vida, que a uno no lo quieran es una clara adversidad en el camino, pero aun así puedo soportarlo y buscar otras alternativas para disfrutar de la vida.

“Quien dijo que la vida seria un jardín de rosas? Si insisto en que tendría que serlo, solo conseguiré clavarme más espinas” (Ellis, 2006).