OPINION

Franquicia latinoamericana desestabilizadora


Romel Chiriboga Morocho

Eventos sin precedentes producidos en algunos países de América latina que han desembocado en actos vandálicos de toma y destrucción planificados muy cuidadosamente para intervenir en las capitales de provincias importantes suscitados en serie en Chile hace pocos años, en Ecuador el 2019 y actualmente en Colombia, han sido justificados por quienes protestan como un valido derecho al reclamo ante las reformas legales que los gobiernos en pleno ejercicio de sus funciones han decretado.Lo raro es que los protestantes ejerzan actividades como saqueo, robo y acoso en las principales ciudades de estos países cuyos efervescentes y principales actores han sido identificados como extranjeros vinculados a programas desestabilizadores originarios de Cuba, Venezuela y Nicaragua, y en el caso de las protestas de Octubre de 2019 en Ecuador también colombianos y ciertos grupos de connacionales. Debería preocuparnos los mensajes de la venezolana franquicia latinoamericana desestabilizadora que viene esparciendo sus tentáculos del caos en los países que tienen gobiernos no identificados con el marxismo-leninismo ni con los retoños políticos que de esta radical y extrema izquierda han brotado en el Ecuador. En varios edificios de Machala han aparecido mensajes como: OCTUBRE VUELVE, LATINOAMERICA UNA SOLA BANDERA, entre otros, haciendo alusión efectivamente a ese Octubre de 2019 que caotizo las principales ciudades del Ecuador con acciones de grupos destabilizadores que persiguieron, acorralaron y golpearon fuerte a la propiedad privada para revelar mediante coacción su propósito ante nuestros justos reclamos por la anarquía ocasionada en nuestra ciudad, es, ese mismo Octubre de 2019 en que los delegados de la defensoría del pueblo fotografiaban a los policías que defendían a las instituciones del Estado, pero que, protegían los derechos humanos de los agresores internacionales y locales que caotizaban las ciudades del Ecuador.El gobierno del presidente Guillermo Lasso debe inmediatamente encender las alertas de sus instituciones de seguridad del Estado y garantizar a los ecuatorianos el orden y la aplicación de la ley en procura de salvaguardar la paz ciudadana y la propiedad privada a fin de no volver a vivir el caos y la desestabilización del gobierno como paso en Octubre de 2019.