CIUDAD

Lenta obra de regeneración es un foco de contaminación


Las calles Páez, Juan Montalvo, 9 de Mayo, Guayas, Sucre, Pasaje, Olmedo y Guabo siguen en escombros y las pocas lluvias caídas en Machala causan pozas, mientras los comerciantes se ven obligados a continuar con el expendio de sus productos a los ciudadanos en peores condiciones que antes.

Luis Becerra

lbecerra@diariocorrreo.com.ec

Entre las calles destruidas, el lodo, aguas estancadas que emanan malos olores, el comercio formal e informal intenta sobrevivir ante la crisis económica, pues las ventas han bajado hasta en un 70 %.

Jairo Manríquez es propietario de un local de abarrotes en las calles Pasaje, entre Juan Montalvo y Nueve de Mayo, casco comercial de Machala, donde se realizan los trabajos para la regeneración urbana.

Manríquez paga patente municipal, permiso del Cuerpo de Bomberos y otros impuestos. Desde que las calles fueron destruidas la venta de su negocio han bajado hasta un 70 % y teme que la situación empeore.

“Como se puede evidenciar, las calles donde está mi negocio lucen destruidas, sin embargo, no hay maquinaria trabajando, es decir, no tenían razón para dejarlas en este estado”, dijo el ciudadano.

Indicó que lo adecuado hubiera sido que la regeneración haya iniciado por tramos. “Primero iniciar por un sector, luego intervenir otro, así sucesivamente hasta que completen todo el casco central, pero no entiendo cómo pudieron hacernos tanto daño”, indicó.

María Gualacio también es propietaria de un local de abarrotes y para ella las ventas han bajado considerablemente y teme que esto, además, de causarle un perjuicio económico, los productos que tiene en stock puedan caducarse.

“Desde la calle Sucre hasta la Boyacá está destruida, algunos de nuestros clientes como adultos mayores ya no vienen porque es peligroso caminar por aquí”, dijo.

Como prueba de la crisis que atraviesa, Gualacio aseguró que antes vendía de 1200 a 1600 dólares, sin embargo, actualmente es un milagro si llega a 600.

Manríquez y Gualacio coinciden en asegurar que los trabajos de regeneración urbana se dan a paso lento y que no serán entregados para la fecha que anunció el alcalde Darío Macas.

INFORMALIDAD

A pesar de la destrucción de las calles y aguas estancadas, que en algunos tramos como la calle Nueve de Mayo, entre Boyacá y Pasaje, tienen un color verde y emanan malos olores, el comercio informal lucha por sobrevivir.

En los tramos donde no hay maquinaria trabajando, están los vendedores de legumbres, ropa, mariscos o hasta los que recorren ofreciendo mascarillas.

Eduardo Zambrano hace más de 20 años se dedica al comercio informal y él fue uno de los reubicados que fueron al Mercado de Mi Ciudad, que fue instalado en la Cámara de Industrias, pero debido a la poca venta que no alcanzaba para alimentar a su familia, decidió regresar a las calles.

Ahora recorre en su triciclo el casco comercial vendiendo limón. “Nosotros tenemos que trabajar en el comercio informal, porque de esto vivimos, sin embargo, el alcalde (Macas) indolente e incapaz de regenerar esto y llevar a los comerciantes a un lugar adecuado para vender nuestros productos”, dijo.

Aseguró que con el burgomaestre actual no tienen la esperanza que les construyan un mercado y esperan que el sueño se haga realidad en la próxima administración.

Uno de los tramos más afectados está en la calle Juan Montalvo, entre Boyacá y Pasaje, donde se está cambiando la tubería.

CONTRASTAR

Este medio buscó una entrevista con algún representante del Municipio de Machala autorizado para hablar sobre la regeneración del casco central, sin embargo, no fue posible porque “se encontraban en reuniones”.

Diario Correo quería consultar el avance total de la obra hasta la actualidad y si se cumpliría con el cronograma anunciado por el cabildo.

REGENERACIÓN URBANA

El plazo para la ejecución y terminación de los trabajos contratados es de 180 días por lo que se espera que para junio o julio del presente año haya una nueva imagen de la zona cercana al mercado central.

A decir de Macas, la empresa Obreco presentó la oferta más conveniente y la Municipalidad ahorró 1.5 millones de dólares del presupuesto inicial.

Está previsto que se realicen obras de alcantarillado sanitario y pluvial, dotación de agua potable, mejoramiento de toda la carpeta estructural, coloración de hormigón rígido, construcción de aceras y bordillos, colocación de cerámica y adoquines así como semaforización inteligente entre otros aspectos que comprende el proyecto.

El límite del circuito es por el Norte con la calle Guabo; por el Sur con la calle Sucre; por el Este con la calle Páez y por el Oeste, la calle Guayas.