OPINION

Editorial: Segunda vuelta


La llegada de Guillermo Lasso a la segunda vuelta presidencial parecía inminente, que se vio opacada cuando la presidenta, Diana Atamaint, en un evidente desatino, dio los resultados preliminares de un conteo rápido oficial del organismo electoral, pero con un corte, no con el 100 % de la muestra tomada. Yaku Pérez fue tercero en la primera vuelta, pero en él y sus simpatizantes existe una estela de duda de estos resultados ya proclamados oficialmente.

La llegada de Guillermo Lasso a la segunda vuelta presidencial parecía inminente, que se vio opacada cuando la presidenta, Diana Atamaint, en un evidente desatino, dio los resultados preliminares de un conteo rápido oficial del organismo electoral, pero con un corte, no con el 100 % de la muestra tomada. Yaku Pérez fue tercero en la primera vuelta, pero en él y sus simpatizantes existe una estela de duda de estos resultados ya proclamados oficialmente. Es entendible desde todo punto de vista su actitud. La responsabilidad recae directamente en la presidenta del CNE, Diana Atamaint. No recae sobre el CNE en sí. Fue ella quien se precipitó a anunciar esos resultados preliminares que hoy convulsionan al país.

Los indígenas llegan hoy a Quito. Anuncian su protesta pacífica. Sobre ellos, lamentablemente, ha recaído un estigma y un fuerte estereotipo en torno a la violencia. Los indígenas no son violentos, son personas de paz. Sobre ellos, la nación tiene una deuda histórica desde los albores de nuestra vida republicana. Pero es triste ver cómo sectores políticos utilizan la imagen del indígena para infiltrarse, generar caos, violencia y luego estigmatizar a esta etnia. Los indígenas no son violentos. Los infiltrados sí lo son. Eso lo han dejado claro las bases de Pachakutik, de los movimientos indígenas y las propias autoridades judiciales, luego de las investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía. Esperemos que esta protesta indígena no se vea empañada por los infiltrados, aquellos que buscan sembrar el caos para surgir.

Así también, esperamos que el CNE enmiende todos sus errores y la segunda vuelta electoral se lleve adelante en paz, en orden y, sobre todo, con transparencia. El país merece nuevas autoridades legítimas. El candidato Lasso ya ha iniciado con su campaña de segunda vuelta. El candidato Pérez, de su lado, todavía se aferra a lo que resuelva el Tribunal Contencioso Electoral. Esperemos que esta instancia aclare este tema lo más pronto posible con el objetivo de dar tranquilidad a los ecuatorianos y, a partir de allí, tomar definiciones. Hay mucho por corregir y por aprender. El CNE debe enmendar y llevar adelante un proceso electoral cuyos resultados no dejen ni un ápice de duda en este organismo que ha visto mermada su credibilidad desde que demoró en convocar a elecciones, se equivocó en la impresión de papeletas, no habilitó a todos los candidatos que debía, etc. Todo esto queda atrás. Ahora a corregir para mejorar.