OPINION

Lecciones de Gustavo I Parte


Walter Spurrier Baquerizo

A Gustavo Noboa se lo rememorará en las variadas facetas en que se distinguió. Nos circunscribiremos a un par de iniciativas en el ámbito económico que impulsó en su presidencia, trascendentes por sus lecciones para hoy, veinte años después.

Poco antes de ser depuesto por el golpe de Estado de los ponchos, tras largo análisis Jamil Mahuad anuncia la dolarización.

Está por salir una obra de Mahuad y sus colaboradores en que documenta decisión tan trascendental.

Noboa asume y hace suyo el compromiso de dolarizar. A poco, la inflación que se desbordaba, se apacigua, el Ecuador estabiliza su economía.

Llevamos 21 años dolarizados, los jóvenes no saben lo que es tener una moneda local, débil, cuyo valor se derrite más rápido que helado bajo el sol del mediodía. Paralelamente, asume el caso del nuevo oleoducto.

El estatal SOTE operaba a capacidad, y las petroleras que vinieron a partir de la apertura con Febres-Cordero no tenían cómo sacar su crudo. Petroecuador se oponía a que haya un oleoducto privado.

Las fundaciones ecológicas del mundo ya estaban en campaña contra la actividad petrolera ecuatoriana, y predecían tremendos daños ecológicos por la construcción del oleoducto, sobre todo al pasar por la zona turística de Mindo, cerca de Quito. Gustavo Noboa decide sacar adelante al oleoducto privado, OCP. Confió al Dr. Galo García Feraud la tarea de conducir el proceso de autorización del OCP de manera inobjetable y transparente. El procedimiento, por la cautela, tomó su tiempo, pero finalmente culminó y empezó la obra. Noboa tuvo que afrontar la embestida de activistas, que se echaban en el camino de máquinas para impedir su avance.