OPINION

Historia y política Parte I


Oswaldo Borja Idrovo

Concluí de leer el libro titulado: ¨Simón Bolívar y nuestra Independencia, una lectura latinoamericana¨, cuyo autor es el argentino Néstor Kohan, libro con dos apéndices, el uno de Rodolfo Walsh: «Un ensayo sobre San Martín» y el otro: ¨Del «Bolívar» de Karl Marx, al marxismo bolivariano del siglo XXI¨, trata de ser una interpretación de la historia latinoamericana en el contexto del proceso libertario, cuyos protagonistas fueron Bolívar y San Martín, con un sectarismo completamente marcado, que siempre lo ha mantenido y lo mantendrá el marxismo leninismo -extrema izquierda- sin integridad, ecuanimidad y objetividad de los sucesos libertarios de nuestra república y región. Es verdad que en los siglos XIX y XX, la independencia de nuestras repúblicas fomentó un patriotismo desbordado y con toda razón, es decir, con urbes eufóricas de amor patriótico, preocupadas por apuntalar el poder otorgado por los triunfos libertarios, aprovechado por políticos que adoptaron medidas extremas como el exilio y el crimen político, contra sus opositores; los que escribían la historia, ensalzaron tanto a nuestros héroes, que los volvieron dioses, a sus gestas libertarias como únicas en el universo, eran chauvinistas.

El libro tiene doscientas páginas y en ellas escribe la historia de Bolívar en la misma forma con la que critica a los historiadores no marxistas, a través de ¨relatos, discursos completamente caprichosos, manipuladores y arbitrarios sin pretensiones de verdad alguna¨, sino solo con el fin de adoctrinar. Creo que de este libro del SOCIALISMO DEL SIGLO XXI, le enseñaron algunas frases a Correa Delgado, que él y su entorno muy a menudo las repiten. Está bien creer en una doctrina política, en su ideario y objetivos, pero tratar de llegar al poder para robar los dineros públicos es una DESVERGÜENZA y, quienes lo siguen, aspiran también a adquirir riqueza que ellos tanto cuestionan, haciéndose dueños de los dineros públicos, sin trabajo ni esfuerzo alguno, convirtiéndose en cínicos y farsantes. ¿Si nuestros líderes llevaron, porqué yo no?