OPINION

La nueva normalidad


Mariana Roldós Aguilera

Transcurre Octubre: nuestro cuerpo médico y el personal de asistencia hospitalaria son nuestros héroes en la lucha contra el covid-19 y volvemos a nuestra “normalidad”.

Pienso que el cuerpo de Enfermería y los trabajadores de los hospitales merecen que sus nombres queden grabados para que no sean los héroes anónimos.

Todos/as regresamos a nuestras actividades habituales pero considero que para futuras generaciones, nombres y rostros de aquellos/as que dejaron todo por salvar vidas queden grabados.

Pensar fundamentalmente en las familias que perdieron uno o varios de sus miembros para que tengan atención y afecto ciudadano que siente las tristes partidas.

Considero que nada será igual hoy: las huellas de dolor se demoran mucho en borrar y esto sucede cuando “llega” la resignación a las almas.

Las lecciones de lo acontecido con la pandemia y sus consecuencias afectan y afectaron a muchos grupos humanos y ahí debe estar la solidaridad humana.

Pienso que la pandemia dejó muchas secuelas espirituales y eso no es tan fácil de olvidar: hay que saber asumir el dolor responder con caridad.

Hay personas que se resisten “volver a la normalidad” no porque sí… sino que el dolor, la angustia y la tristeza “se tomaron muchos espacios”

Todos y todas hemos cambiado porque desde nuestro corazón y mente, no hemos sido indiferentes al sufrimiento pero deseamos “voltear la página”, una vida distinta.

Uniendo nuestras mentes y corazones, “llamemos” a la esperanza en busca de respuestas: podrá demorarse en “llegar” pero, llegará con el azul de la pureza.