OPINION

Editorial: La pauta en internet


Los candidatos están que desfilan por las páginas de Facebook… hasta en espacios de deportes se asoman a exhibirse. Claro, es época de precampaña.

Es que los aspirantes a una curul a la Asamblea, al Parlamento Andino o a la Presidencia de la República saben con precisión que esos espacios en redes sociales no están del todo regulados y, como siempre, buscan los vacíos en la Ley para sacar provecho.


Los candidatos están que desfilan por las páginas de Facebook… hasta en espacios de deportes se asoman a exhibirse. Claro, es época de precampaña.

Es que los aspirantes a una curul a la Asamblea, al Parlamento Andino o a la Presidencia de la República saben con precisión que esos espacios en redes sociales no están del todo regulados y, como siempre, buscan los vacíos en la Ley para sacar provecho.

Si así empiezan antes de estar en el poder, imagínense lo que se nos viene cuando lleguen a sus cargos.

En hora buena, el CNE intenta regular la pauta de los candidatos en Internet.

Es un esfuerzo, un intento de legalizar lo que ocurre en el mundo digital. No será suficiente nunca, es evidente eso, más aún, cuando los controlados están interesados siempre en vulnerar la normativa legal vigente.

La plataforma Facebook también ha puesto en marcha un ejercicio de transparencia al publicar quien paga la pauta publicitaria en su red social.

Lo únicos que no son transparentes son los candidatos, quienes no dicen quiénes los financian, no precisan de dónde obtienen el dinero para su campaña. Es más, ni siquiera señalan cuánto gastan para parecerles simpáticos a los electores.

Empezamos mal y lo que mal comienza mal acaba. Ojalá no nos estemos lamentando a los pocos meses de elegirlos.

Al contrario, esperamos que la decisión que tome el electorado en las urnas sea consciente, pensando en el futuro del país.

Hoy, la mayoría de familias atraviesa serios problemas de toda índole a consecuencia de la pandemia.

Esperemos que quienes ganen unan sus esfuerzos para sacar al país adelante.

Pero para eso, primero es lo primero: señores candidatos, sean transparentes. Si les cuesta ser honestos en su campaña, no queremos ni imaginar lo que se nos venga después.