OPINION

Rehabilitar la economía en las ciudades


José Zambrano Matamoros

Constituye uno de los más grandes retos en época de la pandemia, y es que por un lado está cuidarse para evitar contagios de un virus que aún está por todos lados, y por otro la necesidad apremiante de trabajar y producir los recursos para nuestra subsistencia, cosa que indudablemente no podemos evitar sobre todo en países como el nuestro, donde el Estado no brinda ninguna ayuda directa y más bien siempre busca arrebatar más plata de nuestros bolsillos mediante más impuestos.

En este duro panorama de lucha es necesario reinventarnos para echar a andar nuestras actividades y negocios en la medida que éstas no constituyan mayor riesgo para nosotros y la ciudadanía a la que se sirve; en el escenario en el que nos desenvolvemos interactúan el estado central con mecanismos financieros blandos, los gobiernos provinciales, infraestructuras, apoyos a la salud y los locales de más directa incidencia en nuestras ciudades para apoyo al sector comercial y laboral.

Los privados estamos obligados a establecer y cumplirlos protocolos de bioseguridad exigidos de obligatorio cumplimiento y al estado central los servicios de redes de salud, seguridad, infraestructuras y a los locales emitir las normas y ordenanzas que permitan ir abriendo la economía con los ajustes y modificaciones que así lo ameriten; para esto el sector del casco urbano debe adaptarse a permitir en forma ordenada y vigilada la ocupación de las aceras sobre todo en las calles que cuentan con suficiente espacio para volver a generar las plazas de trabajo que se tenían antes de la emergencia.

Para los comerciantes informales que actualmente copan las calles y recorren la ciudad expendiendo mercancías de todo tipo con el peligro que esto representa, la Municipalidad debe planificadamente adecuar en explanadas al aire libre las infraestructuras móviles y provisionales para el expendio de sus productos, siguiendo ejemplos como Guayaquil, Cuenca donde se hace con resultados positivos, evitando aglomeraciones y guardando los distanciamientos exigidos para estos casos.

Sólo el trabajo conjunto entre gobernantes, el sector productivo privado y los ciudadanos se podrá salir avante de este duro momento. La solidaridad, el respeto y la puesta en marcha de métodos innovadores y creativos resultan ser la única salida que por el momento tenemos.