SUCESOS

Reos muertos y policías heridos en revuelta carcelaria


Guayaquil.- Unidades especiales tácticas y operativas mantienen estricta vigilancia dentro y fuera de la penitenciaría como consecuencia de la revuelta ayer entre internos en cuyo origen tendrían que ver integrantes de Los Choneros.

Guayaquil.- Unidades especiales tácticas y operativas mantienen estricta vigilancia dentro y fuera de la penitenciaría como consecuencia de la revuelta ayer entre internos en cuyo origen tendrían que ver integrantes de Los Choneros.

Dos policías heridos y no menos de seis reos fallecidos sería el resultado de lo que sería un enfrentamiento entre organizaciones de internos que pretenderían tener el control y poderío de todo el recinto.

Una versión inicial de parte del general Patricio Carrillo, titular del comando general de la policía, dio cuenta que son dos los policías heridos y que de lo conocido hasta ese momento serían cuatro los reos fallecidos.

Inmediatamente que se dio la alerta sobre un posible amotinamiento, se dispuso el despliegue de las unidades tácticas y operativas de la policía con miras a poner orden y evitar situaciones aún mayores.

La presencia fue mayor en los exteriores de la penitenciaría ante la posibilidad de una fuga, aprovechándose de la revuelta: se conoció que, tras la intervención a un grupo de internos, se decomisaron armas de fuego.

Dos de los elementos policiales que habrían estado designados para dar seguridad en el recinto carcelario, serían los que resultaron heridos, quienes tuvieron que ser movilizados de urgencia hasta una casa de salud.

Se dijo que unas siete ambulancias ingresaron al centro carcelario, hecho que preocupó más a los familiares de los internos, al no saber quienes eran las víctimas.

Lo ocurrido es de terror se exclamaba en las afueras del centro de privación de libertad, tanto que dio lugar a que brigadas de elementos militares se sumen al trabajo de la policía.

Mientras los uniformados pugnaban por devolver el orden, personas que tienen relación con algunos privados de libertad estaban desesperados porque no sabían nada de ellos.

La angustia era mayor cuando trascendió que había algunos muertos, pues no sabían quienes eran y por ello exigían que se les proporcionen información.

Con en este tipo de situaciones con riesgo, es total el hermetismo en las personas que alguna razón tienen acceso al recinto, lo que aumenta la incertidumbre en la gente.

A eso de las 16:00 el panorama de terror parecía haber cambiado, pero la dotación de policías y militares se mantenía.