OPINION

La visita de Correa


La presencia del presidente Rafael Correa en la provincia deja varias reflexiones. La primera, sin duda, es la sensación de impotencia ante el quemeimportismo dado por la primera autoridad del país a la condición vial de El Oro.

La presencia del presidente Rafael Correa en la provincia deja varias reflexiones. La primera, sin duda, es la sensación de impotencia ante el quemeimportismo dado por la primera autoridad del país a la condición vial de El Oro.

Según él, la millonaria inversión efectuada por el oficialismo en esta provincia tira al traste cualquier tipo de reclamo. Señor presidente, no es así.

Es inadmisible que las dos principales vías, que representan productividad a El Oro, estén en el abandono. Machala – Guayaquil y Pasaje – Cuenca.

Son los caminos de ingreso y salida de la provincia, por donde transita, por ejemplo, la producción agrícola, esa que genera tantas fuentes de trabajo.

Nadie desmerece la inversión realizada en materia vial en El Oro, pero sí es necesario jerarquizar, que como todo en esta vida, existen prioridades; y la prioridad de los orenses, provincia bananera por antonomasia, es justamente contar con una carretera digna, por donde circulen los productos sin que se estropeen, por donde ingresen los turistas y les dé gusto visitar este espacio territorial.

Pero parece que todo quedará ahí: En nada. Se habla de una concesión, la cual aún no se efectiviza.

Y mientras tanto, los orenses tenemos que seguir esperando, casi mendigando obras que consideramos urgentes para el desarrollo sostenible de la economía provincial.