CIUDAD

Moradores exigen solución ante problemáticas


Un morador de la ciudadela Luz de América ayer derrumbaba su vivienda, porque esta salida de los planos urbanísticos.

Linda Reyes

lreyes@diariocorreo.com.ec

Las obras de regeneración en la ciudadela Luz de América causan malestar en algunos moradores, que están si bien están de acuerdo con el proyecto, solicitan ayuda en algunos requerimientos que les ha hecho el cabildo. Que se le reconozca económicamente, la mitad de la casa que debe derrumbar, expresó Manuel Sarango, quien es morador de la zona. Él, al igual que tres familias más debe destruir su vivienda, debido a que, según la planificación del cabildo, los muros de las aceras pasan por la mitad de su hogar, la vivienda está salida.

Dos familias, que estaban viviendo por donde pasa la calle, desalojaron los terrenos. El municipio de Machala, les notificó que, en 15 días, debían desocupar los terrenos, porque allí es calle.

“Nos ofrecieron un solar, pero en tres meses y hasta que eso pase debemos arrendar y aún no es seguro que nos ayuden con eso. No estamos en una situación donde podemos gastar, ahora todo es complicado por todo lo que estamos viviendo en el país”, dijo Eliza Requenes.

Por su parte, Sarango dijo que no van a retroceder con la vivienda hasta que no les reconozcan, porque son personas de escasos recursos económicos y no tienen como cerrar su casa.

“Estamos con esta pandemia y debemos preocuparnos por tumbar la casa y no tenemos dinero, con este virus no hay trabajo. Nosotros no vamos a tumbar, mientras no nos ayuden. Ya hemos visitado el municipio y esperamos que nos den respuestas”, indicó Sarango.

Otros moradores solicitan que los trabajos se completen con la construcción de los muros y el alcantarillado. También requieren de agua potable, por el momento tienen que pagar 12 dólares al tanquero cada tres días, que requieren del líquido vital.

Además, solicitaron agilidad en los trámites para la obtención de las escrituras de sus terrenos y la intervención de la infraestructura del UPC, que está en la zona. “Eso está abandonado y el municipio debería ocuparlo para que sea en beneficio de los niños del sector o que se brinde allí alguna otra actividad”, expresó Andrea Maza.