OPINION

Editorial: Contagio


Junio se convierte en el mes con la mayor tasa de contagios de COVID-19 en El Oro. Entre las razones: más test aplicados, más muestras tomadas, más profesionales de la salud desplegados en las brigadas de detección temprana de sintomáticos para la enfermedad y, sobre todo, la relajación en las medidas de confinamiento que exponen a más ciudadanos al contacto con el virus.

Junio se convierte en el mes con la mayor tasa de contagios de COVID-19 en El Oro. Entre las razones: más test aplicados, más muestras tomadas, más profesionales de la salud desplegados en las brigadas de detección temprana de sintomáticos para la enfermedad y, sobre todo, la relajación en las medidas de confinamiento que exponen a más ciudadanos al contacto con el virus.

En contraparte, este ha sido el mes con menos fallecidos por COVID-19. El gobernador y el alcalde coinciden en que estamos volviendo a los números habituales de muertes.

El coordinador zonal de Salud dijo que lo más probable es que el virus esté perdiendo fuerza, aunque precisó que no lo puede asegurar de forma contundente porque no hay un estudio al respecto que lo certifique.

En ese sentido, es evidente que ha hecho falta un involucramiento profundo de nuestra universidad en medio de la pandemia. Apenas se atinó a suscribir un convenio con el hospital Teófilo Dávila para implementar un laboratorio en esa casa de salud, no obstante, eso no es suficiente, porque hay que apuntar a soluciones preventivas. Por ejemplo, en otras partes de la propia Latinoamérica hay estudios alrededor de la presencia del virus en las aguas residuales, que buscan determinar de forma precisa y exacta desde cuándo convive con nosotros el SARS-CoV-2, causante del COVID-19.

Así mismo, tampoco ha existido un estudio que demuestre cuál es la carga viral en los actuales momentos. También, vale mencionar, que este debilitamiento del virus es temporal, por eso no hay que confiarse. O si no, veamos ejemplos como los de China, donde se vive una segunda ola de la enfermedad. Este virus muta todos los días. Eso hace más difícil encontrar una vacuna, porque la hallada es para un tipo de cepa, pero al mutar, en tres meses puede volver a contagiarse.

Lo más importante hoy es no confiarse, mantenerse atentos con las normas de bioseguridad y sobre todo, evitar rebrotes por irresponsabilidades ciudadanas.