OPINION

Relax del planeta


Alejandro Castro Jaén

El coronavirus está generando miedo y confusión - sea una exageración o no pero también está dejando varias lecciones a lo largo de su expansión, una de ellas nos la brindó recientemente la NASA tras la publicación de unas imágenes en las que se muestra un descenso de lo más notable en los índices de polución que genera China, de largo, el país más contaminante del planeta. La paralización de la actividad en Wuhan y otras ciudades ubicadas en los alrededores ha provocado un estancamiento en la productividad, en la actividad de las fábricas y en el transporte, hecho que está impactando muy positivamente en la atmósfera.

Son varias las conclusiones que se pueden sacar de esta situación: que la superproducción mundial es insostenible, en este apartado China manufactura un 20% de los productos que se consumen en el mundo, por poner en perspectiva, los seres humanos somos la especie mamífera más numerosa de la Tierra en toda la historia, con unas cifras que rondan los 7,5 y 7,6 mil millones de personas y China se lleva la palma con casi un 18,6 por ciento de la población mundial (casi 1,4 mil millones) en su vasta extensión. Los niveles de contaminación generados por el gigante asiático suponen un 16,2 por ciento de las emisiones mundiales de metano emite anualmente 1.600 millones de toneladas y un 14,5 por ciento de las emisiones de óxido de nitrógeno N2O emite anualmente 410 millones de toneladas en 2019, según la Agencia de Evaluación Ambiental de los Países Bajos PBL (PBL NEAA).

En un entorno con recursos naturales ilimitados, el tamaño de la población crece exponencialmente, un rasgo característico del crecimiento exponencial es el tiempo que tarda una población en doblar su tamaño. El crecimiento exponencial tiende a comenzar lentamente, subiendo a hurtadillas antes de aumentar el doble en poco tiempo, para las poblaciones reales, el tiempo de duplicación no es constante. Los humanos alcanzaron 1.000 millones alrededor de 1800, un tiempo de duplicación de unos 300 años; 2.000 millones en 1927, un tiempo de duplicación de 127 años; y 4.000 millones en 1974, un tiempo de duplicación de 47 años, datos que confirman la duplicación exponencial de la población.