SALUD

El teletrabajo en la emergencia sanitaria


En el Ecuador, el teletrabajo es la alternativa durante la emergencia.

Ab. Víctor Loja Erreyes

El teletrabajo es una modalidad de trabajo que está vinculada directamente con el avance de la tecnología, donde la presencia física del trabajador en las instalaciones del empleador no es imprescindible, realizando sus funciones fuera del lugar de trabajo, teniendo como herramienta principal el uso de las tecnologías de la información y la comunicación – TIC.

La Organización Internacional del Trabajo OIT, la define como la forma de trabajo efectuada en un lugar distante de la oficina y/o separación física y que implique el uso de una nueva tecnología facilitando la comunicación.

En el Código del Trabajo ecuatoriano no vamos a encontrar una definición o regularización sobre el tema, sin embargo si el trabajo a realizar no lleva consigo la utilización de tecnología, estamos al frente del trabajo a domicilio que se lo define como el que se ejecuta, habitual o profesionalmente, por cuenta de establecimientos o empresas comerciales, en el lugar de residencia del trabajador (Art. 271).

Para no confundir estos dos términos (teletrabajo y trabajo a domicilio), el tratadista Francisco Ortiz Chaparro explica que el trabajo a distancia sin que medie la utilización de telecomunicaciones es el trabajo a domicilio tradicional que ha existido siempre. Se trata del trabajo de personas que, por ejemplo, cosen o fabrican en casa piezas o productos completos para empresas o particulares, a cambio de una remuneración. Si no se utilizan las telecomunicaciones, no hay teletrabajo, incluso aunque intervenga la informática.

En nuestro país, antes del año 2016, la figura del teletrabajo era desconocida e inexistente jurídicamente, pues a partir del 04 de agosto del 2016, el Ministerio de Trabajo expidió el Acuerdo Ministerial que regula el teletrabajo, pasando a formar parte recién del ordenamiento jurídico y que actualmente pese a la falta o inadecuada regulación, se hace imprescindible y necesario optar por ella.

Dada la naturaleza especial de las labores, indudablemente una de las inquietudes que surge, tiene que ver con el control o vigilancia (dependencia) al trabajador, sin embargo, entre una de las características de esta novedosa modalidad laboral está la especie de libertad otorgada al teletrabajador para que ejecute su labor, gestionando él mismo la organización de su tiempo de trabajo, y así poder cumplir con la carga laboral diaria, semanal o mensual impuesta por su empleador.

Antes de las medidas adoptadas por el Gobierno, solamente un poco más de once mil trabajadores habían optado por el teletrabajo; sin embargo, a la fecha según datos del Ministerio de Trabajo MDT, más de 180 mil trabajadores se han registrado bajo esta modalidad, teniendo como base los Acuerdos Ministeriales 076 y 077. Para Andrés Madero, Ministro de Trabajo, el teletrabajo no modifica de ninguna manera los derechos laborales de los trabajadores, sino simplemente cambia el lugar donde desempeña sus funciones.

Es que, en medio de esta declaratoria de emergencia sanitaria, el teletrabajo surge como una alternativa laboral ideal para evitar la propagación del COVID-19, cuidando la salud de los trabajadores y manteniendo las fuentes de empleo.