CIUDAD

Payasos humanitarios alegraron a pacientes del Hospital del Seguro


Los pacientes disfrutaron de las actividades que realizaron los integrantes de la fundación Narices Rojas en el hospital del Seguro Social Machala.

Linda Reyes

lreyes@diariocorreo.com.ec

Quien estaba triste y abrumado en el hospital del seguro social de Machala pudo sonreír y vivir un momento de diversión con los cuatro integrantes de la Fundación Narices Rojas de la ciudad de Guayaquil.

Los clows hospitalarios como también son conocidos realizaron un recorrido por las instalaciones de la unidad médica en especial en las áreas de hospitalización, pediatría, clínica y quirúrgica. Aproximadamente un total de 120 pacientes de 40 habitaciones tuvieron la oportunidad de compartir con ellos.

Hermelinda Paguay, subdirectora médica del hospital del IESS dijo que la entidad de salud impulsa las Unidad Amigables y esto contempla un plan de acción mediante el cual comparten los pacientes.

El objetivo de la visita de los clows fue brindarles a los pacientes un ambiente agradable. “Muchas veces la necesidad de compartir con su familia es limitada y con un abrazo o sonrisa fortalece el estado de ánimo del paciente y mejore su sistema inmunológico y pueda seguir adelante”, Paguay.

La actividad formó parte por la agenda de actividades que cumple el hospital por su tercer aniversario de estar en las nuevas instalaciones y como entidad cuentan con 48 años de servicio a la comunidad.

NARICES ROJAS

La fundación realizó en esa mañana una terapia lúdica que contempló actividades de abrazos y llegaron con amor a cada paciente. “Este es un trabajo más de sentimiento, paciente a paciente o en sala abierta. Para esto los integrantes tiene que estudiar, ellos tienen un curso previo de una semana y luego tienen un entrenamiento de taller humanitario que dura aproximadamente un año”, expresó Karla Vásquez, vocera de la organización.

Narices Rojas tiene 14 años, su aniversario es cada 01 de junio. Está fundada por Raquel Yendri, quien vive en Los Ángeles y realiza la misma labor en la Universidad de California.

“Está comprobado que el abrazo eleva las hormonas de la felicidad de los pacientes y nosotros hemos comprobado eso que con una visita todo cambia. No somos los médicos para sanarlos, pero el abrazo nos permite que el paciente vea en ese momento desde otra perspectiva su enfermedad”, agregó Vásquez.

En la actualidad la fundación cuenta con 30 voluntarios activos y tienen más de 16 promociones graduadas es decir más de 200 personas. En Guayaquil visitan constantemente los hospitales como el Francisco Icaza Bustamante y el León Becerra.