OPINION

Ser Bachiller: cunde la incertidumbre


A pocas horas del examen estandarizado de grado (Ser Bachiller), que será elemento importante para el acceso a la universidad, miles de jóvenes de 3er. año y unos tantos ya graduados se mecen en un mar de incertidumbres.

A pocas horas del examen estandarizado de grado (Ser Bachiller), que será elemento importante para el acceso a la universidad, miles de jóvenes de 3er. año y unos tantos ya graduados se mecen en un mar de incertidumbres.

Es normal que así ocurra ante evaluaciones exigentes que además implican un nivel de responsabilidad (y riesgo) tan alto.

Precisaré dos elementos que, en los últimos días, han incrementado ese nivel de incertidumbre y preocupa sobremanera a los jóvenes, porque esto podría significar un bajo desempeño en la prueba, una baja nota, y la consiguiente desesperanza.

El primero es responder preguntas de Física -que antes no se tomaban-, así como de temas adicionales de Dominio Lingüístico y Dominio Social (Filosofía).

Aprender contenidos “nuevos” no es fácil, sean de carácter científico o no, mucho menos para quienes jamás han visto esa(s) materias; recordar o recién aprenderse fórmulas, fechas, conceptos, reconocer elementos clave, determinar los distractores y hacerlo todo “al apuro”, lo complica más; esto último, por el poco tiempo que han tenido para prepararse adecuadamente.

Segundo, la explicitación de preguntas confusas y “con errores” en el simulador de prueba del Ineval, el mecanismo más usado en esta última fase de preparación, y que, aun teniendo preparación en cursos preuniversitarios, no te darían la certeza de saber qué responder.

Con el escenario planteado, esperemos que la angustia no se apodere de quienes rendirán la prueba, porque neurológicamente esto podría obnubilar su capacidad de razonamiento, echando al traste las expectativas que tengan de obtener un buen puntaje, lograr un cupo universitario y seguir luchando por su sueño profesional. Ojalá que esto no ocurra.