OPINION

Editorial: Recuerde, el maltrato animal es un delito


Con bastante agrado veíamos la iniciativa de un grupo de activistas y movimientos que defienden los animales, cómo pintaban desde el pasado viernes 10 de enero en los pasos peatonales, las huellas de mascotas, como parte de la campaña No los atropelles, déjalos cruzar, con el propósito de generar conciencia en los ciudadanos.

Con bastante agrado veíamos la iniciativa de un grupo de activistas y movimientos que defienden los animales, cómo pintaban desde el pasado viernes 10 de enero en los pasos peatonales, las huellas de mascotas, como parte de la campaña No los atropelles, déjalos cruzar, con el propósito de generar conciencia en los ciudadanos.

Sin embargo, esto contrasta con lo ocurrido un día antes en una de las urbanizaciones privadas de Machala, donde personas inescrupulosas, envenenaban a perros y gatos, ocasionando sorpresa y a la vez indignación en los residentes de este lugar y que en cuyas casas cuentan con una mascota.

Estos son hechos protagonizados por gente sin alma, que no merecen quedar en la impunidad, pues atentar contra la vida de los animales es un delito, cuyas sanciones ahora son más severas, luego de las reformas realizadas en septiembre del año pasado al Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Si la muerte del animal es consecuencia de un acto de crueldad, la sanción con prisión alcanzaría hasta los tres años, pero si es producto de maltrato, la pena privativa de libertad va de entre los seis meses a un año. Por eso es importante que la población sepa de la normativa para denunciar a los responsables de estos hechos.

En la capital orense y en algunas ciudades de la provincia, el activismo a favor de los animales ha credido significativamente, pero aún no es suficiente. Se debe educar a la población sobre el respeto que merecen aquellas mascotas que inclusive se constituyen en una compañía importante para muchas personas.

Es necesario denunciar a aquellos individuos que maltratan, agreden y hasta matan a animales, por diferentes causas. También es una forma de violencia, quienes poseen una mascota, pero no se preocupan por alimentarla y cuidarla y la mantiene encerrada en un espacio reducido, lo que también es una amenaza para el animalito.