(JCA).- La elaboración de los famosos dulces de Malvas empezó a finales del siglo XIX, como una actividad destinada a las mujeres y para el consumo únicamente en los hogares; después, con la participación también de los hombres, se inició la producción en mayores cantidades, logrando comercializar estos ricos manjares en los más importantes mercados del país.
(JCA).- La elaboración de los famosos dulces de Malvas empezó a finales del siglo XIX, como una actividad destinada a las mujeres y para el consumo únicamente en los hogares; después, con la participación también de los hombres, se inició la producción en mayores cantidades, logrando comercializar estos ricos manjares en los más importantes mercados del país.
Entre los apetitosos dulces que se elaboran sobresalen los siguientes : el bocadillo blanco, los buñuelos, los huevos de faldiquera, las empanadas de cambray, la jalea, los chimbos, las roscas, las rosquillas, las tortillas de maíz, los jashpes, los bizcochuelos y los bizcochuelillos.
Con el fin de conservar sus tradiciones culinarias los habitantes de Malvas realizan todos los años varias actividades, una que se destacó no hace mucho, fue la denominada “El bocadillo más grande del mundo”, la misma que sobrepasó por su éxito las expectativas iniciales.
Para cumplir con este objetivo, elaborar el bocadillo más grande del mundo (veinte metros de largo por setenta centímetros de ancho), habitantes de diversas edades, los de mayor edad bordeaban los noventas años, cumplieron cada cual con la tarea asignada, los adultos se encargaron de explicar el procedimiento que debían seguir para lograr el “punto apropiado” al mezclar los ingredientes (maní, leche y azúcar), en tanto que los jóvenes pusieron su vitalidad para completar el proceso, y al mismo tiempo reforzaron sus conocimientos sobre las costumbres ancestrales de los pobladores de su parroquia.
Al final de esta actividad, y de otras relacionadas, siempre a los organizadores y participantes les queda el buen sabor de la misión cumplida, debido a que se ejecutan los objetivos previstos, tales como: a través de la difusión de un elemento del patrimonio alimentario de su población contribuir al rescate de la historia, cultura, tradiciones y costumbres de su parroquia, sumándose de esta forma a las acciones que se realizan para conseguir para Zaruma el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, activar el desarrollo turístico y promover el trabajo comunitario como alternativa de desarrollo.
Receta del Bocadillo Blanco
Para elaborar este principal elemento del patrimonio alimentario de la parroquia Malvas se requieren los siguientes ingredientes: maní, leche y azúcar.
Preparación: Se tuesta el maní, se pela y se cocina por un hora, cuando esta frío se lo muele. En la paila se mezcla el azúcar, el maní ya molido y la leche, luego se bate poco a poco hasta dar punto, después esta masa se extiende en una mesa y con la ayuda de una regla se la corta para que las porciones salgan del mismo tamaño. Este dulce puede conservarse hasta diez días sin ningún problema.
Datos geográficos
Malvas, una parroquia del cantón Zaruma que destaca por sus actividades agrícolas, por su gente trabajadora, por la hermosura de su tierra y por sus encantos naturales. Está ubicado en la zona occidental del cantón Zaruma, en las estribaciones de la cordillera Vizcaya a 5 Km. de la cabecera cantonal.
Historia de la parroquia
El origen del pueblo de Malvas se lo desconoce por carecer de documentos y fuentes de información, pero se estima que este poblado ya existió desde la época de los Incas. Según la leyenda de los antiguos y que de boca en boca han ido transmitiendo a sus descendientes, el antiguo caserío desapareció totalmente en un aluvión que se desencadenó en aquella época, por lo que el poblado que hoy existe fue reconstruido por sus antiguos habitantes, cercana a la que existió en un principio.
De acuerdo a la historia, por los años 1870-1880, el centro donde hoy se levanta la iglesia parroquial, el parque y principales construcciones de Malvas, era un pequeño llano, donde crecían guayabos, malvas y otras plantas silvestres, no existía ninguna vivienda en este sitio y se llamaba el Guayabal.
Malvas era una finca de propiedad del Sr. Juan Miguel Romero, quién con sus recursos ayudó a construir el templo para venerar a San Jacinto, alrededor del templo se formó la población que, por decisión del obispo de Loja, fue elevada a parroquia eclesiástica. Hablar de Malvas, es dialogar con el pasado, con su historia y sus costumbres.