OPINION

Editorial: ¡No al vandalismo!


La manifestación de los indígenas en rechazo a la eliminación de los subsidios a los combustibles en el país, lamentablemente, ha tomado otro tinte: el delincuencial.

La manifestación de los indígenas en rechazo a la eliminación de los subsidios a los combustibles en el país, lamentablemente, ha tomado otro tinte: el delincuencial.

Los intentos de saqueos en el país visibilizan la crisis de valores que existe en la actualidad. La ciudadanía ha sido la que ha debido actuar por cuenta propia ante la desbordante ola de violencia que no ha podido ser detenida de forma eficiente y oportuna por la fuerza pública.

Enhorabuena, la Organización de Naciones Unidas exteriorizó su preocupación ante estos inconvenientes y así también, bien por el país, que a través de su Cancillería, se sumó a esta preocupación generalizada.

El presidente Lenín Moreno visibilizó cabezas maquiavélicas que aprovechan el reclamo indígena para sembrar caos y terror en el país, a fin de lograr algún tipo de plataforma.

Claro, la expresidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira, desde el primer día ya propuso adelantar elecciones. El exmandatario, Rafael Correa, ha dicho lo propio. Y los manifestantes fueron a la Asamblea y la Contraloría a reclamar.

Es evidente que existe una intención política detrás del reclamo social. Es condenable desde todo punto de vista que quieran utilizar a este sector social para “pescar a río revuelto”, en medio del caos, porque no les importa el país ni los ecuatorianos, solo el hambre despavorida por poder.

Los sectores productivos, trabajadores, obreros, empleados privados, e incluso hasta los propios transportistas, están preocupados por lo extendido de las manifestaciones. Ni qué decir de los padres de familia que no pueden enviar a sus hijos a clases.

Pero alrededor de todo esto está el vandalismo. Los emprendedores son los principales afectados. Sus negocios no pueden abrir ni atender con fluidez. Ellos viven del día a día y la situación se ha tornado caótica. ¿Quién responde? En los mercados, por lo menos iniciaron los operativos, pero ¿y los demás?