OPINION

Estado de Excepción, DDHH y Democracia


Las fuertes medidas económicas dictadas por el Gobierno de Lenín Moreno, vinieron acompañadas de un, también fuerte, Estado de Excepción.

Las fuertes medidas económicas dictadas por el Gobierno de Lenín Moreno, vinieron acompañadas de un, también fuerte, Estado de Excepción.

Esta facultad extraordinaria del Presidente de la República debe ser utilizada con especial cuidado, no solamente porque lo digamos los críticos o analistas sociales, sino porque existen claras advertencias del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. No es en vano que la Corte Constitucional lo haya condicionado y reducido a 30 días.

No hay que olvidar que el Ecuador ha dado muestras de lo que No se debe hacer en varias ocasiones, y es necesario que esos tropiezos sirvan para aprender, para corregir.

Ejecuciones como las sancionadas por la Corte Interamericana en el emblemático Caso Zambrano Vélez y otros vs Ecuador, nunca más deben suceder.

Ecuador y su gobierno debe tener mesura en sus órdenes y recordar la responsabilidad penal internacional que por los delitos de lesa humanidad sancionados por el Art. 5 del Estatuto de Roma pueden generarse.

No se deben ejecutar las vidas de nuestros compatriotas, pero tampoco se deben ejecutar sus derechos, como el de la protesta pacífica, jerárquicamente iguales por mandato constitucional, sobre lo cual, la Corte Constitucional se ha pronunciado firmemente.

Hoy, más que nunca, en este histórico 9 de octubre, debemos entender que la democracia es mucho más que el depósito de un voto o un periodo de gobierno, es muchísimo más.

La democracia es honestidad y transparencia, la democracia es la tolerancia y debate público, la democracia es rendición de cuentas y responsabilidad ulterior y, por sobre todo, la democracia es respeto y garantía de derechos humanos.