CIUDAD

El Club Rotario de Machala reconoce acciones de servicio


Constan Mauricio Bustamante Macías (i), Presidente; Yorvi

Moreno Apolo de

Astudillo, homenajeada; Wilson Solórzano

y Norma Acosta

de Solórzano.


El Club Rotario de Machala, presidido por Mauricio Bustamante Macías, mediante sus reuniones semanales y actividades debidamente programadas, afianza cada vez más la trascendencia de su extensa trayectoria de identidad con requerimientos de los sectores sociales más vulnerables de Machala y El Oro, a partir del 5 de julio de 1940, fecha en la cual Rotary International extendió la correspondiente Carta Constitutiva, razón que lo consagra como el Decano de los clubes rotarios en nuestra provincia y uno de los más antiguos del Ecuador.

En ese contexto y conscientes de que las necesidades de solidaridad y voluntariado tienen cobertura progresiva, con impactos muy trágicos de enfermedades, pobreza extrema, indigencia, contaminación, violencia, orfandad, discapacidades, analfabetismo y muchos otros, los socios del Club Rotario de Machala, plantean la urgencia de involucrar al mayor número posible de personas en grupos de voluntarios para incrementar y diversificar la gestión de servicio social a favor de sectores deprimidos o personas con evidencias de auxilio inmediato.

Por tal motivo, uno de los objetivos asumidos es el de reconocer labores de reivindicación que signifiquen vocación de servicio y se constituyan en ejemplos objetivos de solidaridad y amor al prójimo.

El turno de días pasados fue para el Comedor San Vicente de Paúl que funciona desde el año 2016, en un local propio localizado en el barrio Urseza 2, sector 1 y cuyas instalaciones fueron construidas con el aporte de personas y empresas con alto sentido de responsabilidad social, luego de más de tres lustros de atención ininterrumpida a decenas de ancianos en lugares estrechos que no proyectaban mejoras ni ampliaciones.

El reconocimiento se concretó en la persona de Yorvi Esperanza Moreno Apolo, quien lidera con absoluta entrega y ejemplar compromiso el Voluntariado en el Comedor San Vicente de Paúl, cuyos servicios gratuitos no solo consisten en desayuno y almuerzo para 80 adultos mayores, sino también vestuario, actividades físicas y de recreación, asistencia espiritual, salud y acogida, con el propósito de aportar tanto a una mejor calidad de vida como al sentimiento de autoestima y dignidad.