CIUDAD

14 de agosto de 1830 Primera Constituyente del Ecuador


El 13 de mayo de 1830, bajo la poderosa influencia del Gral. Juan José Flores, se formó en Quito una Junta que reunió a los más notables ciudadanos –entre los que se encontraban algunos próceres del 10 de Agosto de 1809 y los superiores de las comunidades religiosas-, quienes con alborozo suscribieron un Acta por medio de la cual acordaron la separación del Distrito del Sur de Colombia y la creación del Estado ecuatoriano.

El 13 de mayo de 1830, bajo la poderosa influencia del Gral. Juan José Flores, se formó en Quito una Junta que reunió a los más notables ciudadanos –entre los que se encontraban algunos próceres del 10 de Agosto de 1809 y los superiores de las comunidades religiosas-, quienes con alborozo suscribieron un Acta por medio de la cual acordaron la separación del Distrito del Sur de Colombia y la creación del Estado ecuatoriano.

Pero dicha Junta, reunida de manera precipitada y sin la representación de los departamentos de Guayaquil, Azuay, no podía constituir un nuevo Estado porque carecía absolutamente de poder constituyente por no contar con la voluntad de todos los pueblos que formaban el Distrito.

Ante la nulidad de lo actuado, se instaló en Guayaquil una Asamblea presidida por Olmedo con el propósito de tratar sobre el destino que debía tener la ciudad y su región de enclave.

La Asamblea de Guayaquil de 1830 no solo planteó una forma jurídica para legalizar el nacimiento del nuevo Estado, sino que -gracias a la visión política que caracterizaba a Olmedo- estableció las condiciones propicias para lograr que el proceso de transformación se produzca de manera libre y democrática, y que los departamentos de Quito, Guayaquil y Azuay puedan conformar un cuerpo político.

Fue precisamente el “Acta de la Asamblea de Guayaquil”, el documento que serviría a Flores para con –criterio jurídico- dar los pasos que se requerían para convertir al Distrito del Sur en la República del Ecuador.

Así las cosas, el 14 de agosto de 1830 se instaló en la ciudad de Riobamba una Asamblea Constituyente, la misma que, luego de quince días consecutivos de intenso trabajo y largas deliberaciones, dio nacimiento jurídico a la República del Ecuador expidiendo su primera Carta Fundamental y eligió al Gral. Juan José Flores como primer Presidente Constitucional.

La Carta Fundamental de 1830 principiaba así: “Art. 1.- Los Departamentos del Azuay, Guayaquil y Quito quedan reunidos entre sí formando un solo cuerpo independiente con el nombre de Estado del Ecuador”… el Art. 2do dice “El Estado del Ecuador se une y confedera con los demás estados de Colombia para formar una sola nación con el nombre de República de Colombia; y al determinar el territorio nacional”, el Art. 6.- decía: “El Territorio del Estado comprende los tres departamentos del Ecuador en los límites del antiguo Reino de Quito”.

De esta manera, por alguna desconocida razón, las ilustres personalidades reunidas en esa Primera Constituyente dejaron a un lado el nombre de Quito, que históricamente le correspondía; creando no una república, sino un estado que continuaba siendo parte de Colombia y renunciaron a los territorios que habían pertenecido a la Real Audiencia de Quito, y que durante cerca de tres siglos comprendieron desde Buenaventura, en Colombia; hasta Túmbes, en Perú; y desde el océano Pacífico hasta el Brasil