OPINION

Trabas al Emprendimiento


El emprendimiento toma cada vez mayor importancia en el país, sin embargo, el contexto no es el más adecuado. Hay un número exagerado de trámites para iniciar un negocio. Su costo es representativo frente a lo necesario para empezar a operar. No se le da la suficiente importancia a esa parte esencial,

El emprendimiento toma cada vez mayor importancia en el país, sin embargo, el contexto no es el más adecuado. Hay un número exagerado de trámites para iniciar un negocio. Su costo es representativo frente a lo necesario para empezar a operar. No se le da la suficiente importancia a esa parte esencial, que permitirá que más ciudadanos emprendan sus negocios y estos a su vez perduren en el tiempo, me refiero al marco regulatorio, el número necesario de trámites que permitan la puesta en marcha del negocio y posterior desarrollo de sus actividades; y por qué no, su etapa de cierre. La regulación empresarial no debe atender solo a la constitución del negocio, debe también involucrar temas referentes a la expansión, que contengan sistemas de información crediticia, leyes sobre garantías, los procedimientos y sus respectivos costos. Se debe regular el manejo de los permisos, el pago de impuestos, condiciones variadas para el empleo de trabajadores. Tampoco se puede dejar de hablar del momento de la insolvencia en el negocio, pues en nuestro país existe una alta tasa de mortalidad principalmente de las microempresas, por lo que se hace necesario tratar sobre la Resolución de Insolvencia, que involucre variables como el tiempo de aplicación, el costo y las posibilidades de participar en nuevos emprendimientos. No podemos darle la espalda a estas áreas, porque sus resultados influyen en los temas económicos correspondientes a productividad, inversión, informalidad, desempleo, salarios y pobreza. Necesitamos que las reglas del juego sean claras, con normas generales que todos podamos acceder a ellas, que sean transparentes y poco costosas. Cuando la regulación empresarial es abrumadora y la competencia limitada, el éxito de la iniciativa empresarial depende más de los contactos del emprendedor que de sus capacidades. Por el contrario, si las regulaciones son fáciles de cumplir y accesibles a todo el que quiera cumplirlas, cualquier persona con talento y buenas ideas puede ser capaz de crear y desarrollar una empresa en el sector formal.