SUCESOS

Víctimas calcinadas fueron llevados a Manizales


Hoy se realizará el traslado de los cadáveres a la localidad de Lagos que está en la frontera colombo-ecuatoriano, para continuar a Manizales para su sepultura.

EL GUABO.- Cerca de las 16:00 de ayer llegaron los cuerpos de la pareja que perdió la vida junto a su tierna hija tras haber sufrido un fatal accidente que envolvió en llamas el auto en que viajaban.

Hecho que ocurrió el lunes 08 de julio luego de las 19:00 en el sector de la hacienda Pensilvania en la vía Panamericana, donde un bus de la cooperativa CIFA resultó involucrado.

Las víctimas son los esposos Ubaldo Marín Carvajal y Claudia Yaneth Soto, junto a sus dos hijos Madeleine de un año y medio y Anderson de siete años, único sobreviviente, quien recibe atención médica en el hospital María Lorena Serrano, quien aún no sabe que sus padres y su pequeña hermana, están fallecidos.

El niño piensa que sus padres están en otro hospital y que ellos ya vienen a buscarlo y que se están demorando porque le están comprando unas zapatillas y él los está esperando.

Farley Soto, hermano de la fallecida, dio a conocer que ellos son de Manizales y que pertenecen a una familia de 8 hermanos él es el mayor, mientras que Claudia es la menor de todos, ‘era la pucha’.

Sus padres aún viven y ya están enterados de lo ocurrido y tanto ellos como el resto de la familia no dan crédito a lo ocurrido con Claudia y su esposo.

Farley dijo que los cuerpos recibieron velación en la ciudadela El Privilegio, y hoy por la mañana inician el traslado hasta el pueblo de Lagos, y luego de ahí los llevan hasta Manizales.

A día y medio de camino donde los esperan el resto de la familia y les darán cristiana sepultura. Farley dijo sentirse agradecido con el apoyo de todas las personas que han demostrado muestras de solidaridad.

Mientras que por otra parte personas muy allegadas a los fallecidos, dieron a conocer que los esposos Marín y Soto eran comerciantes y se dedicaban a la venta de sábanas por varios sectores.

Y que el día del accidente retornaban desde el cantón Camilo Ponce Enríquez, trabajando en su negocio de la venta de las sábanas, actividad que la ejercían ya más de 4 años.

De la misma manera, se supo que el niño Anderson estudia en la Unidad Educativa Dr. José María Velasco Ibarra, por ello un grupo de madres de familia que pertenecen al mismo paralelo, mandaron a confeccionar un cartel con la foto de los fallecidos y una leyenda que dice “Queremos despedirnos de ustedes aunque ya no podemos oír sus voces, siempre serán mis mejores amigos y su recuerdo nos llenará de emoción”.

Bolivia Herrera, una de las amigas mentalizadoras del cartelón, dijo que lo mandaron a fabricar por la amistad que cosecharon como compañeras y madres de familia junto a sus pequeños.

Familiares y personas muy allegadas a los fallecidos manifestaron que el cadáver de la niña fue colocado junto al de su madre en el mismo féretro.