SUCESOS

Sangre y muerte sobre la vía


Impericia, apresuramiento y deficiencia vial en algunos tramos serían los de mayor incidencia.

En lo que va del año son 11 las personas que perdieron la vida en accidentes de tránsito en la vía El Oro – Guayas, particularmente en el tramo El Guabo – Naranjal.

En enero y mayo no se registraron tragedias mayores con víctimas fatales. En febrero, marzo se registraron tres muertes y en julio son cuatro las víctimas que perdieron la vida.

En el mes de febrero, en el tramo El Guabo – Río Bonito a las 4:30 del domingo 3 fallecen dos personas al impactarse la moto en la que viajaban contra un bus de servicio interprovincial.

Los dos se movilizaban con dirección a Guayaquil, uno de ellos para hacerse presente en las filas de la Comisión de Tránsito en la que prestaba sus servicios. Ellos fueron Andy Gabriel Arteaga de 25 años y Juan Carlos Chávez, de 29. Sus cuerpo fueron ingresados al Centro Forense.

Al día siguiente, esta vez en el tramo 100 Familias – Naranjal, fallece otra persona oriunda de Machala cuando en su motocicleta viajaba con destino a Guayaquil a eso de las 5:42.

El fallecido se llamó Eddy Francisco Chavesta conducía el frágil vehículo cuando por causas que no se precisó se impactó contra un camión.

TRES MUERTES

Esta vez en jurisdicciones de Río Bonito se registran en marzo tres muertes más, el viernes 1 en la carretera Panamericana a la altura de la vía de ingreso al recinto San Miguel de Brasil, se produce la muerte de Andrés Arturo Cayapa Espinoza, de 29 años.

Él se movilizaba en motocicleta con dirección a su trabajo en una zona minera cuando se impactó contra un camión y a más de ello resultó arrastrado algunos metros.

El miércoles 13 casi en el mismo tramo de esa carretera, Johnny Rodrigo Camisán Jiménez, de 25 años, que se movilizaba desde Río Bonito a San Miguel de Brasil fue arrollado. Él se dirigía a su trabajo en una mina cuando trascendió que sobre un costado de la vía estaba muerto.

A la altura del Río Zapote, un nuevo hecho trascendió a través de los medios de información, en los que con fecha lunes 25 dieron cuenta de la muerte de Elinton Limber Jama Carbo.

La información de quienes tomaron procedimiento en el hecho fue que el hombre se habría movilizado en una motocicleta que habría sido impactado por algún vehículo.

Lo cierto fue que un trabajador agrícola al pasar por el sector descubrió el cuerpo y de inmediato dio parte a las autoridades, durante la verificación trascendió que pudo haber sido arrollado.

En abril una familia de la parroquia Tenguel vivió el drama de perder a uno de sus integrantes al morir en un accidente cuando se movilizaba en moto la noche del viernes 3.

El salió de esa localidad para hacer un favor a un familiar y cuando retornaba por la carretera Panamericana a la altura de Ponce Enríquez se impactó contra un auto color blanco que circulaba en sentido Guayaquil – El Guabo. La víctima mortal fue Nelson Leonel Huanga Vásquez.

FUERON CUATRO

Empezó julio y este mes en menos de una semana es el más trágico, pues se perdieron cuatro vidas y dejó una secuela devastadora en el resto de las familias.

El miércoles 3, el choque de dos buses en jurisdicción de El Guabo provocó la muerte de una joven quien tenía en su vientre el fruto de sus amores. Ella viajaba con su padre Jorge Morocho.

Ella fue Alejandra Carolina Morocho Nugra viajaba en un bus de servicio urbano desde El Guabo al sitio El Placer luego de haber cumplido con una cita médica por su embarazo, cuando se produjo el accidente con un bus de servicio intracantonal.

TRAGEDIA

La tragedia más reciente ocurrió la noche de antier lunes en que dos personas adultas y una niña fallecieron incineradas, mientras que un cuarto integrante de la familia está herido.

En el sector El Guayabo, tramo Río Siete – El Guabo, un auto que era ocupado por las personas antes referidas registró un impacto rodando en reversa en el tanque de combustible, lo que provocó que este estalle y las llamas cubran el automotor con sus ocupantes en el interior.

Lo angosto de la vía la congestión vehicular por un accidente anterior de menor proporción impidió que las unidades de auxilio, particularmente las del Cuerpo de Bomberos lleguen en menor tiempo y eviten la tragedia apagando el incendio del automotor.

En esa circunstancia los ocupantes del vehículo terminaron incinerados, de los cuatro ocupantes solo un niño de nueve años sobrevivió, quien recibe cuidados en el hospital de El Guabo.

El bus involucrado en este terrible suceso pertenece a la cooperativa Cifa y a decir de uno de los principales directivos, la empresa está asumiendo los gastos que un caso como el ocurrido demandan. No habrá límites en la entrega de ayuda porque debe primar la solidaridad, se dijo.

OTROS CASOS

A los sucesos detallados se suman otros ocurridos en el mismo tramo, pero incluyendo centros poblados cercanos a las urbes como Machala. Uno de estos es el que ocurrió el 17 de junio a la altura del sector Las Malvinas, en el que un vigilante de la CTE murió estrellado.

Él se movilizaba en su auto desde Machala a El Guabo cuando en el trayecto se encontró con un tráiler que rodaba en sentido contrario.

No obstante, la maniobra evasiva del conductor del pesado vehículo para evitar un choque frontal, se produjo el encontronazo en el que consecuentemente el auto llevó la peor parte. Su conductor Mario David Viejó falleció. Él era vigilante de la CTE, con el grado de cabo.

Otro suceso con víctima fatal se registró tres días más tarde en el que Juan Gabriel Malla, de 19 años perdió la vida al impactarse con su moto contra un bus. Él iba con un amigo y este resultó herido.

Esto ocurrió en El Guabo y a decir de algunas personas que viven en el sector del percance, el motociclista no habría visto el disco pare y al seguir rodando se impactó.

En el mismo lapso y en el mismo trayecto, es decir desde enero a julio se han registrado 21 personas afectadas por heridas y lesiones, algunas de ellas con graves secuelas.