OPINION

Editorial: El fracaso de la Tri


La FEF ratificó ayer, por ahora, al DT de la selección mayor, Hernán Darío Gómez. Al ‘Bolillo’ no lo sostiene ni su proyecto ni el juego de la tricolor y mucho menos los resultados. Al estratega colombiano lo sostiene el millonario contrato que tiene firmado con la Ecuafútbol.

Se aproximan las Eliminatorias. Además, el próximo año habrá una nueva Copa América.


La FEF ratificó ayer, por ahora, al DT de la selección mayor, Hernán Darío Gómez. Al ‘Bolillo’ no lo sostiene ni su proyecto ni el juego de la tricolor y mucho menos los resultados. Al estratega colombiano lo sostiene el millonario contrato que tiene firmado con la Ecuafútbol.

Se aproximan las Eliminatorias. Además, el próximo año habrá una nueva Copa América.

El contexto es uno solo: Reestructuración. El fracaso en Río de Janeiro constituye el remezón necesario para comprender que ni somos potencias sudamericanas ni tenemos los jugadores idóneos para representarnos.

Por eso, esta Copa América se constituyó en el “visto bueno” laboral para una serie de futbolistas que evidenciaron no tener lo que en el fútbol se denomina “alma”, es decir, ese orgullo por representar al país, como sí vimos en otras selecciones con grandes estrellas mundiales, como Dani Alves en Brasil, Edinson Cavani o Luis Suárez en Uruguay, James Rodríguez o Radamel Falcao García en Colombia; Salomón Rondón en Venezuela, etc.

¿Acaso Venezuela es más que Ecuador? Hoy, por fútbol, sí. Aunque por jugadores, quizás no. Hoy, Venezuela remató segunda y clasificó directo a cuartos y Ecuador, en tanto, ganó apenas un punto en todo el torneo, en el que no le pudo ganar ni a los sub 23 de Japón.

Saludamos las palabras del presidente de la Ecuafútbol, quien enfatizó que el 70 % de la tri será renovada y ese es el camino a seguir. Tal como lo hizo, en la Eliminatoria hacia 2010, el recordado Sixto Vizuete, quien luego del fracaso en la Copa América 2007 tomó las riendas tricolores y renovó ese plantel. Dejó la base del equipo que clasificó a Brasil 2014. Así mismo, hoy, el Bolillo debe apresurar el cambio generacional y buscar nuevos elementos que sientan un real orgullo de vestir la camiseta amarilla, azul y roja de nuestro país.