OPINION

Editorial: Déficit de fiscales


“Nos hacen falta 526 fiscales para cubrir el déficit que tiene la institución” fue la aseveración de la Fiscal General del Estado, Diana Salazar, que la hizo durante la posesión de la nueva Fiscal Provincial del Guayas, Yanina Villagómez Oñate, decisión tomada por el Consejo de la Judicatura.

“Nos hacen falta 526 fiscales para cubrir el déficit que tiene la institución” fue la aseveración de la Fiscal General del Estado, Diana Salazar, que la hizo durante la posesión de la nueva Fiscal Provincial del Guayas, Yanina Villagómez Oñate, decisión tomada por el Consejo de la Judicatura.

Lo manifestado por la autoridad es preocupante, por cuanto es una cantidad significativa y que merece ser cubierta en el menor tiempo posible. Pese a los esfuerzos del Consejo de la Judicatura, en asignar agentes fiscales y funcionarios en diferentes provincias del país, la cifra no es la suficiente.

Por ello es necesario realizar concursos de méritos y oposición, que permitan postular a profesionales del Derecho que, en algunos casos, esperan estas oportunidades para demostrar sus conocimientos y capacidades ya que, en algunos casos, han sido empleados de carrera, durante muchos años en la Función Judicial.

Sin embargo, estos concursos requieren de una buena dosis de transparencia y legalidad, donde no prime el compadrazgo ni el padrinazgo, sino que vayan hombres y mujeres probos y honestos, a cumplir tan delicados cargos, si es que verdaderamente se le quiere dar un giro a la justicia.

La sociedad ecuatoriana necesita de fiscales que investiguen, que indaguen y que cuenten con todos los elementos necesarios para hacerlo, libres de compromisos políticos y partidistas, inmunes a los tentáculos de la corrupción que muchas veces ha salpicado a esta institución.

Pero además de nombrarse a los nuevos fiscales, también es importante que se evalúe a los que están ejerciendo, por cuanto esta labor permitirá cuáles son las personas y las áreas donde se requiere mejorar y si es posible remover a quienes no están cumpliendo con la tarea encomendada.

Confiamos que en corto plazo, se llamarán a nuevos concursos de méritos y oposición y ojalá podamos observar rostros nuevos y profesionales capaces. Que vayan los que mejores calificaciones tengan y no los que tengan las mejores recomendaciones. Ya no queremos fiscales elegidos a dedo.