OPINION

Editorial: Visita presidencial


El presidente de la República, Lenín Moreno, tiene previsto visitar Machala mañana. Llegará acompañado del vicepresidente, Otto Sonnenholzner.

Se trata de la segunda visita del primer mandatario a territorio machaleño. La anterior ocasión fue en el Liceo Naval, donde anunció la construcción de la vía Machala-Guayaquil, en el tramo desde El Cambio hasta Naranjal.


El presidente de la República, Lenín Moreno, tiene previsto visitar Machala mañana. Llegará acompañado del vicepresidente, Otto Sonnenholzner.

Se trata de la segunda visita del primer mandatario a territorio machaleño. La anterior ocasión fue en el Liceo Naval, donde anunció la construcción de la vía Machala-Guayaquil, en el tramo desde El Cambio hasta Naranjal.

Lamentablemente, hasta ahora, eso no se ha cumplido. Sin embargo, en plena ejecución está el peaje a la altura del sitio El Garrido, perteneciente a la parroquia Río Bonito, fronteriza con el cantón Camilo Ponce Enríquez del Azuay.

La expectativa es a fin de tener certezas en torno a esta vía, de vital trascendencia no solo para los machaleños, sino para los orenses en general, por su importancia turística y productiva. Por esa vía circula el mayor flujo de carga bananera hasta Puerto Bolívar, he ahí su vitalidad. El compromiso del gobierno fue proponer su ejecución. Lo lamentable es que todo ha quedado en palabras. Estamos a seis meses de que los orenses paguemos un nuevo peaje, pero no tengamos las obras anunciadas. Es momento que las autoridades no solo presionen con arcaicas decisiones la construcción de este tramo, sino que incluso, pidan la intervención de Contraloría a fin de determinar lo establecido en el contrato de concesión de Consur.

¿Cómo es posible que los machaleños y orenses empecemos a pagar por peajes sin que la concesionaria empiece a ejecutar trabajo alguno? La recaudación del peaje es millonaria. Son no menos de $ 700 mil mensuales, es decir, recursos suficientes para ejecutar una vía de primer orden, digna de los machaleños y orenses. Ese ha sido un viejo anhelo, difícil de cristalizarlo por la falta de voluntad y decisión política de quienes han estado en su turno en el poder, tanto central como provincial. Viejas componendas han aislado a El Oro de lo que realmente merece y necesita. Ahora es la oportunidad histórica de cambiar el destino y darle a esta provincia lo que realmente merece y necesita.