OPINION

EDITORIAL: Menos show, más acción


Pareciera que la algarabía por haber ganado las elecciones seccionales todavía se vive en algunas autoridades electas, que una vez posesionadas debieron ya centrarse en el importante reto que asumieron o al menos empezar a informarse sobre las funciones que van a desempeñar.

Pareciera que la algarabía por haber ganado las elecciones seccionales todavía se vive en algunas autoridades electas, que una vez posesionadas debieron ya centrarse en el importante reto que asumieron o al menos empezar a informarse sobre las funciones que van a desempeñar.

Sin embargo, la novatada ha hecho que que muchos de los nuevos dignatarios piensen que esto se trata de un cuento de hadas y que la vida es un show, por no decir un circo, y se vuelven mediáticos por sus gracias cuando de por medio están problemas que las ciudades demandan que sean resueltos de forma urgente.

Concejales y funcionarios con agenda propia, queriendo aparecer más en los medios de comunicación que la propia máxima autoridad. Quizás estaría justificado si se tratara por sus acciones en las competencias que les corresponde, pero más bien son en cuestiones intrascendentes.

Entendería que la inexperiencia en la administración pública ha provocado que determinadas autoridades se mareen en aspectos superficiales, pero los ciudadanos esperan que una vez que ya han cumplido en un mes de haber asumido sus cargos, deben avizorarse las primeras acciones y a proyectarse los resultados.

El pueblo confió en cada uno de ellos más que por su simpatía, fue por sus propuestas y es ahí donde los ciudadanos debemos ejercer nuestros papeles de veedores para que las ofertas de campaña sean concretadas o al menos exigir información precisa y específica al respecto.

Suficiente tuvimos con Abdalá Bucaram cuando fue presidente de la República, de los bailes en tarimas y de otros procederes ridículos, típicos del populismo que buscan agradar al público, como una cortina de humo para ocultar las verdaderas necesidades de la gente. Es hora de que en nuestro medio haya menos show, y más acción.