DEPORTES

La esquina de Felipao: La música de los pedales carchenses


Un regreso obligatorio y con un tema descomunal. Así comienzo y me pongo de pie para aplaudir a Richard Carapaz. 90 horas, 1 minuto y 47 segundos construyendo música con sus pedales por los más lindos parajes de Italia; con un final orquestado en el mismísimo Coliseo de Verona ante los ojos del Mundo y también del cielo.

Un regreso obligatorio y con un tema descomunal. Así comienzo y me pongo de pie para aplaudir a Richard Carapaz. 90 horas, 1 minuto y 47 segundos construyendo música con sus pedales por los más lindos parajes de Italia; con un final orquestado en el mismísimo Coliseo de Verona ante los ojos del Mundo y también del cielo.

Los que escuchamos atentos toda esta aventura llamada ‘Giro de Italia 2019’ coincidiremos en que en el fondo siempre se escuchó un compás a la rima: “Con amor hoy te quiero cantar/ Sí Señor a mi lindo Ecuador/ Con amor siempre debes decir por donde quiera que tú estés/ Ecuatoriano soy”. Y esa es la magia del deporte. Magia que nos une, nos abraza y nos engrandece.

Quizá muchos ecuatorianos no entendían lo que sucedía en cada etapa. Se preguntaban: ¿Por qué gana Carapaz si llegó cuarto? Les sucedió lo mismo cuando Jefferson Pérez se convirtió en leyenda en ‘Atlanta 1996’. Todos nos pusimos a averiguar sobre la Marcha. Bueno ahora tenemos la ayuda del Internet y en pocos minutos nos convertimos en expertos del ciclismo Mundial.

Richard vistió de rosa al Ecuador. Esa Maglia Rosa ya mismo será la más vendida en suelo ecuatoriano. Hasta el más macho se la pondrá con ese orgullo que solamente lo sienten los que conocen la humildad de un muchacho que nos robó las mañanas durante tres semanas y que le pegó en la boca a aquellos que dicen que los ecuatorianos no ganamos nada.

El ciclismo mundial perdió hegemonía por los escándalos de la década pasada de Lance y Contador. Esa hegemonía se recupera gracias a la fuertes piernas de los descendientes de Rumiñahui y Atahualpa. Nairo Quintana en Colombia y ahora Richard Carapaz en Ecuador. Los españoles celebran siempre porque ellos son los dueños de Movistar Team. Y es que ahora nosotros los conquistamos a ellos.

Carapaz es diferente a todos. Su genética es exclusiva. El lactato no le afecta después de las tres horas de competencia. Su recuperación es inmediata cada día. Es un Wolverine. Por eso los expertos sudamericanos – sudamericanos porque los europeos se cansaron de tirarle mala leche- confían en que Carapaz conquiste el Olimpo del Ciclismo. Por ahora su nombre fue inmortalizado en un hermoso trofeo dorado.

Ahora a recibirlo como rey. Con acciones que permitan en Ecuador sigan saliendo deportistas de élite. Que esa motivación nos regale más Carapaz. Y luego a prepararnos para observar el Tour de Francia 2019 en julio. Nairo ya lo pidió a Richard. Prepárense que la más linda música del mundo, la ecuatoriana, volverá a resonar pero ahora en los Campos Elíseos. Gracias por su lectura.