OPINION

Democracia, elecciones seccionales y legitimidad


Óscar Sánchez López

En el caso de El Oro, el sistema electoral ecuatoriano nos da como resultado, con excepción de Bismark Ruilova de Atahualpa (49.61%) y Edwin Rengel de Arenillas (48.14%), el triunfo de candidatos a Alcaldes con menos del 40% de votación válida, además, con casos inferiores al 25%, quienes van a administrar los recursos de la ciudad y decidir sobre su futuro durante cuatro años. En esto no hay nada ilegal o inconstitucional, todo lo contrario, así está concebida nuestra democracia.

Este escenario y resultados electorales, exigen una fuerte dosis de responsabilidad y diálogo en las autoridades electas, quienes tienen el reto de legitimar su proyecto político y gestión institucional, en el horizonte de alcanzar consensos para la solución de los problemas del territorio y la comunidad, al menos en los aspectos que sean posibles, recordando que sus elecciones, aunque por mayoría, no manifiestan un absoluto acuerdo con sus planteamientos de campaña y que serán autoridades para todos y todas.

Este análisis puede – y debe – profundizarse con la incorporación de los votos nulos y blancos y cifras de ausentismo, puesto que también son parte del conglomerado denominado “mandantes”. Los equipos políticos de las autoridades deberán emprender, desde ya, las tareas para alcanzar importantes niveles de aceptación y legitimación al cumplir el primer año, teniendo siempre en cuenta que existe la Revocatoria de Mandato por incumplimiento del Plan de Trabajo y disposiciones constitucionales y legales. (Segunda Parte)