OPINION

Medio siglo de universidad


Ing. Alcides Espinoza Ramírez

La decisión legislativa del 14 de abril de 1969, impregnada en el Decreto-Ley Número 69-04, que aceptó el Presidente de la República, después de su despótica y cruel beligerancia al ordenar la represión del pueblo orense y de la juventud de aquella época, promulgada cuatro días después en el Registro Oficial N° 161, ha cumplido medio siglo, marcando la trayectoria de nuestra Universidad Técnica de Machala.

En el contexto de la institucionalización universitaria, es un tiempo insuficiente para desentrañar el impacto en el enriquecimiento de la ciencia y de la tecnología, del desarrollo humano y de la cultura entendida en su máxima amplitud; ni siquiera dentro del Ecuador donde sus primeras universidades: Central del Ecuador, Nacional de Cuenca y Nacional de Loja, con casi cuatro siglos, 160 años y 15 décadas respectivamente, podrían acreditarse todavía una influencia determinante que las vincule como instituciones diseñadoras y orientadoras del desarrollo global de sus entornos.

Sin embargo, en las jurisdicciones regionales y provinciales, con el advenimiento de una mejor consciencia colectiva sobre las dependencias nocivas al centralismo, cincuenta años de vida institucional si abren la posibilidad de mirar hacia atrás y evaluar los aportes en los objetivos que le son propios.

De ahí que, medio siglo constituye ocasión propicia para responder a las generaciones que prendieron sus expectativas en los años sesenta, a los adolescentes y jóvenes que pudieron sentir y gritar: “Universidad o muerte; y a Carlos Ponguillo, Alonso Patiño, Pedro Friofrío y Germán Cueva, cuyas vidas sacrificadas con regueros de sangre, abonaron el inexpugnable fervor estudiantil, así como a los objetivos ineludibles de la educación superior.

La falta de una memoria expresa y completa de todo el acontecer, producida por con respaldos irrefutables, ocasionaría suposiciones o subjetividades; empero, lo importante radica en el inicio de otra fase histórica, llena de nuevos retos y de innovaciones compatibles con el gran desafío de ser protagonista del desarrollo integral de la provincia de El Oro.