OPINION

Editorial: Assange


El gobierno de Lenín Moreno por fin actuó sobre Julian Assange y en el ambiente queda la sensación de que “ya era hora”.

El gobierno de Lenín Moreno por fin actuó sobre Julian Assange y en el ambiente queda la sensación de que “ya era hora”.

Desde el correísmo, a través de una serie de subterfugios, buscan deslegitimar la acción gubernamental, sin embargo, desde el Estado ocurre lo contrario.

Lo cierto es que el hacker nunca debió ser asilado en la Embajada en Londres, tampoco debió esperarse tanto tiempo para tomar una determinación en cuanto a su futuro. Pero finalmente se lo hizo. Ahora será cuestión de ir más allá. De desarticular toda la red de espionaje instalada contra el régimen ecuatoriano con fines regionales.

También es urgente que, de la mano con la nueva Fiscal General del Estado, lleguen hasta el fondo, investiguen, metan las manos al barro y saquen desde las entrañas todo lo podrido. Y para empezar, basta con determinar las responsabilidades en torno a quién le entregó la nacionalidad ecuatoriana al hacker. Desde allí debe partir todo.

Hay toda una red que debe ser desarticulada. Tomará su tiempo, es verdad, pero también empezarán a descubrirse cosas que esperemos permitan esclarecer aún más todo lo que ha existido detrás de este misterioso asilo entregado al hacker, cuya repercusión trascendió a escala mundial.

También es necesario precisar que los británicos aseguraron que la vida de Assange estará a salvo. Si algo tienen los ingleses es su palabra, así que veremos también cuál será el desenlace. Además, no hay que ser genio para reconocer que el hacker es necesario, en tanto y en cuanto, pueda dar información clave para sus captores, en torno a lo que buscaba revelar en el mundo.

Así mismo, se debe desvelar qué rol cumplían otros actores del régimen, con qué fines participaron, para quién lo hicieron. Por ejemplo, Ricardo Patiño debe aclarar su participación, sus reuniones, sus viajes. Y así por el estilo. María Fernanda Espinosa también, en fin. Ese trabajo está en manos de las autoridades.