OPINION

EDITORIAL: Jugada maestra


El presidente Lenín Moreno Garcés dio una cátedra de una auténtica jugada maestra en el ajedrez político ecuatoriano.

El jueves anterior, enseñó cómo mover adecuadamente los elementos de tal forma que todos los involucrados se vean de una u otra forma beneficiados.


El presidente Lenín Moreno Garcés dio una cátedra de una auténtica jugada maestra en el ajedrez político ecuatoriano.

El jueves anterior, enseñó cómo mover adecuadamente los elementos de tal forma que todos los involucrados se vean de una u otra forma beneficiados.

Moreno invitó a los alcaldes electos a una reunión de trabajo en el Palacio de Carondelet.

¿Cuál es el beneficio mutuo? Los alcaldes recientemente electos son, en teoría, quienes gozan de mayor popularidad en sus diferentes espacios territoriales, por pequeñas o grandes que sean las ciudades.

Moreno, luego de la reunión, se fotografió con todos ellos, divididos por provincias. Es evidente que los alcaldes electos exhiben en sus ciudades como un logro el haber estado en el Palacio de Carondelet e intentan incrementar su popularidad.

Moreno, en cambio, intenta recibir esa popularidad de los alcaldes, pero no en un esenario nacional, sino más bien, de forma hiperlocal.

Es decir, acercar al presidente del país a cada ciudad, por pequeña que sea, algo que en la sumatoria, refleja una recuperación en su desgastada imagen pública.

Bien jugado. Magnífica estrategia. Pero ahora es el turno de cristalizar en hechos los compromisos adquiridos con los personeros municipales.

Esperemos que el primer mandatario llegue también con obras a cada localidad, con asignaciones presupuestarias que no lesionen las rentas de los municipios, algo que su antecesor atropelló cada vez que quiso.

De forma paralela, la expectativa está también en la apertura de líneas de créditos de la banca pública para los municipios, de forma especial, a los más pequeños, quienes son los que más inconvenientes tienen para financiar la ejecución de obras y proyectos en beneficio de sus comunidades.

En el caso específico de El Oro, solo el alcalde electo de Piñas, Jaime Granda, no asistió al encuentro. Quizá entendible por la dura y difícil situación por la que atraviesa la parte alta de la provincia.