OPINION

Editorial: El Oro decidió


Con tendencias irreversibles en el conteo de votos, El Oro tomó una decisión que tiene distintas aristas.

Una de ellas, indudablemente, es que el populismo gana terreno y se afianza en esta provincia.


Con tendencias irreversibles en el conteo de votos, El Oro tomó una decisión que tiene distintas aristas.

Una de ellas, indudablemente, es que el populismo gana terreno y se afianza en esta provincia.

Más allá de sus propuestas, los ciudadanos se inclinaron por el carisma de los candidatos y la cercanía que sentían con ellos.

El prefecto electo, por ejemplo, ayer dio sus primeras declaraciones públicas luego de conocerse la tendencia de los resultados.

Y tras el habitual discurso político, Clemente Bravo no perdió la oportunidad para dejar claro su populismo.

No se refirió a sus propuestas. Habló de comer en el mercado, mencionó que no lo verán con guardaespaldas, dijo que su gestión será de puertas abiertas y que pese a no ser su competencia, trabajará en los barrios.

En su intervención hay que destacar la invitación a generar una transición ordenada en beneficio de la provincia, para que la institución, en este caso el Gobierno Autónomo Descentralizado Provincial de El Oro, no deje de atender a las zonas donde habitualmente actúa.

Ojalá y el prefecto actual, Esteban Quirola, dé paso a esta oportunidad. Que demuestre con hechos lo que dijo en reiteradas ocasiones durante la campaña: que no obedece a intereses partidistas ni electoreros.

Esperemos que la madurez política se ponga en evidencia y no repita lo que tanto cuestionó hace cinco años el actual prefecto: trabas y boicot a la nueva autoridad. Ojalá que nada de eso ocurra por el bien de los orenses.

En Machala, la expectativa es similar. Ojalá que el nuevo alcalde continúe con obras, más allá de los discursos, abrazos y besos.

La gran obra desplegada en esta ciudad no se puede detener bajo ningún concepto, porque es mucho lo que resta por hacer todavía y eso debe entenderlo el concejo municipal. Confiamos también en que los ediles cumplan a cabalidad su labor fiscalizadora y estén vigilantes de los recursos de los machaleños.