CANTONAL

Existe malestar con Portuaria y supuestos malos tratos Transportistas se reunieron con asambleísta Mercedes Serrano


Choferes de distintas compañías de transporte pesados constituidos dentro del cantón y de otros sectores se congregaron en el salón de actos del Sindicato de Choferes de esta ciudad.

Expusieron sus quejas e inconformidades ante la asambleísta por El Oro, Mercedes Serrano Viteri, de cómo están siendo tratados los transportistas dentro de las instalaciones de Autoridad Portuaria de Puerto Bolívar.


Choferes de distintas compañías de transporte pesados constituidos dentro del cantón y de otros sectores se congregaron en el salón de actos del Sindicato de Choferes de esta ciudad.

Expusieron sus quejas e inconformidades ante la asambleísta por El Oro, Mercedes Serrano Viteri, de cómo están siendo tratados los transportistas dentro de las instalaciones de Autoridad Portuaria de Puerto Bolívar.

Santiago Peláez Oyola, secretario general del Sindicato de Choferes Profesionales de este cantón, fue el encargado de agradecer a la asambleísta.

El dirigente de la transportación guabeña en breves palabras expuso ante la invitada el sentir de los presentes para que conociera la realidad del problema en que se debaten.

Robert Rodríguez Aranda, transportista y dueño de vehículo dijo que los problemas son muchos en portuaria comentó que un día había realizado un viaje de pallet.

Y que le habían regalado unos gajos de banano para su casa pero como no tuvo tiempo se fue directo al puerto a dejar la carga y que uno de los que controlan y requisan los vehículos le hizo un tremendo problema por eso.

Rodríguez había tratado por todos los medios de hacerle entender que no tome las cosas de forma tan drástica pero el individuo había llegado al punto de decirle que el transportista podía haber sido capaz de haberse sustraído los gajos de una de las cajas de entre los pallets.

Esta situación cambió el carácter de Rodríguez y las cosas habían tomado otro rumbo seguía narrando el transportista, teniendo que tomar la decisión de coger los gajos y estrellarlos contra el piso para que todo se termine.

Rodríguez remarcó que cosas como estas y muchas más son “el pan de cada día” en el recinto portuario y al parecer ya están todos a punto de explotar con tanto abuso.