OPINION

El mes de las mujeres


Una de las aspiraciones de la lucha feminista en todo el mundo, tiene que ver con la participación política, con el derecho al sufragio y concomitantemente con la posibilidad de trabajar en el mundo de la política.

Una de las aspiraciones de la lucha feminista en todo el mundo, tiene que ver con la participación política, con el derecho al sufragio y concomitantemente con la posibilidad de trabajar en el mundo de la política.

La necesidad de articular normativas favorables a la participación de la mujer, hizo que cada vez más se esgrimiera el argumento de las “cuotas” y se pensara que ahí está la solución al problema de la igualdad de opciones y la participación, pero la verdad es que la ley es el primer peldaño en la carrera de la igualdad.

Por supuesto un peldaño importante, pero no el único.

En este sentido, venimos proponiendo con insistencia, la necesidad de trabajar articuladamente en la educación, en la formación del docente, si queremos erradicar las malas prácticas, transformar las mentalidades, hacer que se respete la norma.

Sabemos que son mecanismos que requieren tiempo, que no se consiguen de la noche a la mañana, pero es la forma más segura de que los cambios sean parte del ADN de un grupo social, de un país.

El pasado 8 de marzo, se celebró una vez más el día internacional de la Mujer, como un recordatorio de las luchas sostenidas pero sobre todo para tener una visión de futuro, hacia dónde vamos, como conseguimos sociedades más equitativas, más justas, mejores para todos los integrantes de un colectivo, de una sociedad.

No se trata de una lucha, de un enfrentamiento, sino más bien de buscar la armonía de sociedades en las que todos tengamos derechos, en los que haya responsabilidades, en las que nos sintamos parte, y en las que se deje de lado la exclusión.