OPINION

Editorial: Apagón


La situación en Venezuela es crítica. El jueves se produjo un apagón en la mayor parte del país y que se prolongó hasta ayer, lo que dejó a los venezolanos más de 40 horas sin energía eléctrica.

La situación en Venezuela es crítica. El jueves se produjo un apagón en la mayor parte del país y que se prolongó hasta ayer, lo que dejó a los venezolanos más de 40 horas sin energía eléctrica.

El apagón afectó prácticamente a toda Venezuela, con cortes en 23 de los 24 estados y en la capital.

La situación provocó el colapso del sistema laboral, educativo y de transporte.

El servicio telefónico y el metro de Caracas interrumpieron los servicios, obligando a miles de personas a caminar kilómetros hasta sus hogares.

Las actividades en las empresas públicas y privadas y en las instituciones educativas se suspendieron.

El sector hospitalario es el más perjudicado. Según la oposición, trece personas murieron, incluido un recién nacido. El total de fallecidos por el apagón asciende a setenta y nueve.

La economía también se paralizó. Los negocios cerraron, al igual que las entidades bancarias. Las personas no podían retirar dinero porque los cajeros no estaban habilitados.

Los vuelos fueron cancelados y cientos de personas quedaron varadas en las terminales aéreas.

El gobierno de Nicolás Maduro atribuyó el apagón a una guerra eléctrica dirigida por Estados Unidos.

El ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez, dijo que extremistas de derecha perpetraron un sabotaje criminal contra el sistema de generación.

Los opositores aseguran que el colapso del sistema eléctrico, se debe a la corrupción, la falta de mantenimiento, inversión y de técnicos especializados.

Esta situación, provocó que nuevamente la oposición, guiada por el autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó organizara una marcha para exigir un cambio transparente y democrático para el país.

La situación en Venezuela es caótica. Es momento de que los venezolanos se unan y de una vez por todas acaben con esta dictadura que tiene sumido al otrora país más rico de Sudamérica en una crisis económica y política sin precedentes.