OPINION

Editorial: Día de la Mujer


Recordar el Día Internacional de la Mujer es una jornada destinada, sobre todo, para reinvindicar los derechos con enfoque de género.

Lograr una real igualdad de derechos ha sido una lucha constante por parte de ellas y a las que, lamentablemente, ellos no han hecho lo posible por cristalizar esas justas aspiraciones.La inequidad se registra en distintos ámbitos.


Recordar el Día Internacional de la Mujer es una jornada destinada, sobre todo, para reinvindicar los derechos con enfoque de género.

Lograr una real igualdad de derechos ha sido una lucha constante por parte de ellas y a las que, lamentablemente, ellos no han hecho lo posible por cristalizar esas justas aspiraciones.La inequidad se registra en distintos ámbitos.

Por ejemplo, en el laboral, de acuerdo con la última encuesta nacional de empleo, subempleo y desempleo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, para diciembre 2018, se registra aproximadamente 40 horas promedio de trabajo a la semana para los hombres, mientras que 34 horas a la semana para las mujeres.

En diciembre de 2018, de acuerdo con el mismo informe, la tasa de empleo global se ubicó en 96,9 % para los hombres y 95,5 % para las mujeres.

Es decir, las mujeres tienen menos espacio laboral que los hombres por el simple hecho de ser mujeres.

Incluso, Ecuador aún es un país en el que ellas ganan menos que los hombres por el simple hecho de ser mujer.

Las cifras del INEC en diciembre de 2018 determinan que el ingreso laboral promedio de un hombre con empleo es $ 357,5 mensuales.

Mientras que para una mujer con empleo es de tan solo $ 293,6 mensuales, en promedio.

Por eso, la lucha sigue vigente más que nunca y no se deben bajar los brazos hasta conseguir una real equidad en todos los ámbitos.

El acceso a la salud es otro aspecto clave que determina las brechas de desigualdad de género en el país.

Las políticas públicas deben apuntar a dar mayor seguimiento a estos temas para darles a las mujeres el sitial que se merecen en el país, que no es otro que el de contar con las mismas oportunidades, en igualdad de condiciones que los hombres, sin discriminación, sin violencia y sin abuso de poder de quienes tienen instalado ese accionar patriarcal, el cual hay que derribar.