OPINION

Editorial: Carnaval sangriento


El presente feriado de Carnaval, como lamentablemente ha sido habitual, se ha llenado de sangre una vez más.

El presente feriado de Carnaval, como lamentablemente ha sido habitual, se ha llenado de sangre una vez más.

El viernes anterior, en la noche, una madre con su hijo perdieron la vida en un accidente de tránsito suscitado en Piñas. Ese mismo día viernes un hombre murió en El Guabo.

El sábado, en cambio, un guabeño perdió la vida al ser aplastado por un camión, mientras que el domingo un motociclista murió en Portovelo, además que tres menores de edad desaparecieron en una cascada y una huaquillense tomó la trágica decisión de quitarse la vida.

Es decir, seis personas fallecidas, tres menores desaparecidos y todavía sigue el feriado con la incertidumbre de por medio ante esta serie de circunstancias que empañan una jornada que debería ser dedicada al ocio y la diversión.

Los controles parecen ser insuficientes, pero también es necesario llamar la atención de los ciudadanos.

El alcoholismo ha invadido nuestra sociedad a tal punto que parece que no puede haber diversión sin alcohol.

Es lamentable que todos estos hechos, sobre todo los que atañen a percances viales, tengan como principal característica la presencia de alcohol.

También es menester extender el llamado de atención a las autoridades de control, pues no se entiende que con tanto operativo, persistan los accidentes.

El objetivo debería ser que no haya ni un solo fallecido en las vías. Y si los hay es que algo está fallando en algún punto del control predeterminado.

La negligencia de quien corresponda cuesta vidas. Eso debemos entender todos. No podemos ser tan irresponsables ni tomar todo a la ligera, por el contrario, darnos cuenta que incluso puede ser que un conductor borracho no se mate, pero sí puede ser que genere que otra persona fallezca.

Hoy es el último día de Carnaval y esperamos, en serio, que nadie más pierda la vida en las calles. A disfrutar con moderación.