OPINION

Editorial: Ayuda humanitaria


Venezuela vivió ayer un día histórico, lleno de tensión y conflictos, donde se juega el futuro del país.

El autoproclamado presidente del país llanero, Juan Guaidó, lideró la entrega de ayuda humanitaria donada por distintos países. En los puentes fronterizos que une a Venezuela y Colombia, militares del régimen de Nicolás Maduro y simpatizantes de la oposición se enfrentaron, luego de que cuatro camiones intentaron romper el bloqueo militar.


Venezuela vivió ayer un día histórico, lleno de tensión y conflictos, donde se juega el futuro del país.

El autoproclamado presidente del país llanero, Juan Guaidó, lideró la entrega de ayuda humanitaria donada por distintos países. En los puentes fronterizos que une a Venezuela y Colombia, militares del régimen de Nicolás Maduro y simpatizantes de la oposición se enfrentaron, luego de que cuatro camiones intentaron romper el bloqueo militar.

Por un lado, los oficialistas impedían que las donaciones ingresen al país, mientras los seguidores de Guaidó exigían que de paso a las caravanas cargados con 600 toneladas de alimentos, proveniente principalmente de Estados Unidos.

En la frontera con Brasil, se logró el ingreso de ayuda humanitaria, a pesar del bloqueo y prohibiciones de Maduro. En ese lugar, la represión fue menor.

Una veintena de militares y policías del régimen desertaron, mientras que grupos paramilitares chavistas dispararon a manifestantes en Táchira, registrándose una decena de heridos.

La Policía Nacional por órdenes de Maduro destruyó tres camiones de comida que estaban en territorio venezolano, los manifestantes, aprovecharon y rescataron varios paquetes.

En medio de las manifestaciones en la frontera, el primer mandatario anunció que rompió todo tipo de relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno de Colombia y dio 24 horas de plazo para que salgan del país los funcionarios colombianos. Así mismo, ordenó el cierre del espacio aéreo venezolano para vuelos comerciales.

Maduro se aferra al poder y asegura que detrás de todo esto se encuentra Estados Unidos, que pretende apoderarse de sus riquezas petroleras y auríferas. Las personas que participaron en la jornada de ayer y los medios de comunicación que realizaron la cobertura, aseguraron que el Jefe de Estado se convirtió en un dictador y violador de los Derechos Humanos, al no permitir que los venezolanos reciban medicina, alimentos y demás productos de primera necesidad.

Es momento que todos se unan y exijan al líder oficialista que dé un paso al costado y puedan restaurar el país, que se encuentra sumido en una crisis social, política y económica sin precedentes, convirtiendo al otrora país más rico de Sudamérica, en el más corrupto y pobre.