OPINION

Editorial: Traslado a Cuenca


No tiene ni un año de haber sido inaugurada y otra vez no se la puede utilizar. Nos referimos a la vía Cuenca-Girón-Pasaje, que en un tramo está obstaculizada, producto de derrumbes en la zona.

No tiene ni un año de haber sido inaugurada y otra vez no se la puede utilizar. Nos referimos a la vía Cuenca-Girón-Pasaje, que en un tramo está obstaculizada, producto de derrumbes en la zona.

Los expertos manifestaron en reiteradas ocasiones que en el lugar existe una falla geológica.

Es decir, por más que se reconstruya, siempre habrá este tipo de anomalías, en época invernal este tramo.

¿La solución? Construir una nueva carretera, por otra ruta, para no tener más inconvenientes de esta naturaleza.

Menos mal y la reciente obstaculización de la vía no ha implicado la pérdida de vidas, solo daños materiales, que derivan en el tedioso desvío.

Hoy, los derrumbes generan que los conductores se demoren más de una hora de lo habitual en su trayecto a la capital azuaya. Eso, aparte de los riesgos que implicar ir por el paso alterno.

Por eso, lo prudente será destinar mayor número de efectivos de control de tránsito y hasta elementos de la Policía.

De igual manera, los conductores deben ir precavidos, mientras se intenta dar una solución a todos estos inconvenientes.

Los transportistas tampoco deben abusar ante estas novedades. Lo ideal será que rijan controles no solo en materia de seguridad vial, sino también en materia de tarifas.

Esas tarifas regularlas en la transportación de pasajeros y la de productos. Porque son capaces de subir los precios de las hortalizas que llegan desde el austro ecuatoriano.

Las autoridades deberían activar de inmediato operativos en plazas y mercados de la provincia a fin de controlar los precios, pues ese desvío que genera que aumente una hora más de traslado, bajo ningún concepto puede implicar el incremento del flete que utilizan como argumento para subir los costos.