NACIONAL

Las rosas de Ecuador están preparadas para enamorar a medio mundo en San Valentín


QUITO.- Las rosas de Ecuador se han convertido en indispensables para enamorar a la ciudadanía de la mitad del mundo de cara a la celebración de San Valentín.

El país sudamericano exporta más de 18.000 toneladas a mercados como el norteamericano, el europeo e, incluso, el de Oriente Medio.


QUITO.- Las rosas de Ecuador se han convertido en indispensables para enamorar a la ciudadanía de la mitad del mundo de cara a la celebración de San Valentín.

El país sudamericano exporta más de 18.000 toneladas a mercados como el norteamericano, el europeo e, incluso, el de Oriente Medio.

Con motivo del día de los enamorados se enviarán más de 18.000 toneladas de flores, lo que supone un crecimiento de entre el 3 % y el 7 % con respecto al año pasado, según las estimaciones de los responsables del aeropuerto de Quito.

VUELOS

En el marco de la campaña por San Valentín, unos 300 vuelos llevarán las rosas del país a Estados Unidos, Europa, Rusia, Latinoamérica y Oriente Medio, siendo los dos primeros los principales mercados de las compañías floricultoras.

Además, las empresas estiman que San Valentín supone entre el 25 % y el 50 % de su facturación anual, como es el caso de Diamond Roses, floricultora que se encuentra en la provincia de Cotopaxi (sierra central).

Según su gerente general, César Gavilanes, dependen del resultado de esta campaña para conseguir “encarar los meses más bajos del año, que son mayo y junio, principalmente”.

“El porcentaje de venta de San Valentín está en torno al 50 % del presupuesto de toda la finca, por lo que el mes de febrero es el más fuerte”, aseguró a Efe y agregó que, por los altos costos que supone mantener la actividad, febrero ayuda a lograr el punto de equilibrio de unos 100.000 dólares que necesitan cada mes.

FLORICULTORES

En los últimos años, las floricultoras han visto menguar sus ingresos debido, en parte, a la caída de la exportación, pero sobre todo por el incremento de los costos de producción: fertilizantes, personal, mantenimiento e infraestructuras.

Diamond Roses tiene 9,7 hectáreas (unos 10 campos de fútbol) plantadas con unos 721.000 rosales de 35 variedades distintas, lo que da un promedio de alrededor de 73.000 plantas por hectárea y de 26.000 tallos diarios, que entre un 85 % y un 90 % va a mercados fuera del país.

Esto se debe, recordó Gavilanes, a que el mercado internacional “garantiza la necesidad de liquidez” de los flujos de las empresas, algo que el “cada vez más estrecho” mercado local no aporta.

Para este San Valentín previeron la producción de 840.000 rosas para la venta, sobre todo las variedades de color rojo y blanco que son las que más solicitan los clientes, las cuales empezaron a cultivar desde la primera semana de noviembre.

EMPLEO

También tuvieron que incrementar su personal en un 20 % para poder “tener, no solamente la capacidad de reacción, sino también para garantizar las entregas” a sus clientes, según el empresario.

Este incremento de mano de obra llegó también al aeropuerto capitalino, que aumentó en un 50 % los trabajadores de la Terminal de Carga Internacional para esta campaña por la temporada de San Valentín, al pasar de 100 empleados habituales a 150.

Asimismo, la terminal amplió 1.000 metros cuadrados la zona para recibir y paletizar (colocar en palés) las flores que luego cargan en las aeronaves para llevarlas a sus destinos finales.

El gerente técnico de Diamond Roses, Rober Santamaría, explicó a Efe que el patrón por el que todo el país ha optado a la hora de cultivar rosas es el “Natal Brier”, que ayuda a que la planta dé flores más rápido.

“Una variedad empieza a producir en unos 8 meses a un 30 % de capacidad, y a los 2 años, formando bien la planta, se obtiene su apogeo de capacidad de producción”, informó.

DURACIÓN

Pero, gracias a este patrón, un rosal podría durar entre 4 y 6 años manteniendo una producción óptima, para luego ir perdiendo sus capacidades hasta que muere o es sustituido por nuevos brotes.

Las rosas ecuatorianas son de las más preciadas a nivel mundial debido a las condiciones climáticas y del territorio en el que se cultivan.