OPINION

Guaidó, liderazgo


La experiencia indica que la libertad valor popular, aparentemente segura en la vida cotidiana, si el pueblo permite manipulaciones en la democracia es fácilmente usurpada.

El reconocimiento de Estados expresado a nivel internacional al gobierno interino de Guaido, implica la legitimidad política internacional del Estado y gobierno de origen democrático de Venezuela.


La experiencia indica que la libertad valor popular, aparentemente segura en la vida cotidiana, si el pueblo permite manipulaciones en la democracia es fácilmente usurpada.

El reconocimiento de Estados expresado a nivel internacional al gobierno interino de Guaido, implica la legitimidad política internacional del Estado y gobierno de origen democrático de Venezuela.

Los pueblos necesitan liderazgo inteligente e intelectualmente honesto y valiente.

No sirven liderazgos comprometidos con intereses particulares o de grupo, sino con el interés general, con la ética pública que sea valiente y se mantenga invariable en el tiempo.

Desde el renacimiento la defensa y construcción de las libertades ha sido el móvil de la existencia humana, esto se ha hecho con el sacrificio de la vida inclusive.

Quienes participan en política deben seguir el liderazgo de Juan Guaido, que sin tener nada más a su favor que el coraje de hacer frente a la dictadura exponiendo su vida y la de sus seres queridos confronta a toda una dictadura organizada sobre el miedo y el terror.

Necesitamos práctica de liderazgo basado en los valores del pueblo, no uno fundado en sus debilidades y vicios, tal como ha sucedido en la historia reciente.

En Venezuela y aquí sucede que el pueblo consume mercadeo político, no se implica en la política tomando decisiones basadas en sus valores ideológicamente legítimos.

En las elecciones seccionales de marzo entre tanto candidato, debemos hacer ejercicio de la razón para elegir líderes comprometidos con la preservación y práctica del bien.