OPINION

Editorial: Comicios libres


América y Europa unida. Esa es al menos lo que parece ser la consigna en torno al análisis global de la problemática de atraviesa Venezuela.

América y Europa unida. Esa es al menos lo que parece ser la consigna en torno al análisis global de la problemática de atraviesa Venezuela.

La Unión Europea y otros 13 países más piden que haya elecciones “libres, transparentes y creíbles” en la nación bolivariana.

El Grupo Contacto Internacional considera que si el régimen de Nicolás Maduro y el de Juan Guaidó coinciden en convocar a elecciones, se pondrá fin a la crisis humanitaria que atraviesa esta nación.

El respaldo militar que tiene Maduro es clave para que se sostenga en el poder, porque Guaidó, quien es reconocido por la comunidad internacional como mandatario del país caribeño, ha evitado confrontar con las fuerzas armadas de esa nación.

Es real el riesgo que existe en Venezuela de una eventual guerra civil entre el chavismo y los demás.

Y Maduro, como es habitual, atribuyó la responsabilidad de ese probable escenario al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Es momento de que esa sensación de unidad se traslade en hechos. No se trata de militarizar o intervenir a una nación soberana.

Se trata de lograr que el país decida resolver sus problemas internos por su cuenta, pues esos problemas internos generan consecuencias en la región.

La diáspora migratoria afecta a venezolanos, pero también a colombianos, ecuatorianos, peruanos, chilenos, argentinos, brasileños, etc.

En medio está la disposición del régimen dictatorial de impedir el ingreso de la ayuda humanitaria internacional.

La profunda crisis humanitaria, política y económica de Venezuela representa, lamentablemente, el resultado de una desatinada gestión pública, orientada a satisfacer los sectarios intereses de unos cuántos.

Menos mal y en el Ecuador a tiempo nos libramos de aquello, sin embargo, es menester que la medida adoptada encuentre eco entre los propios venezolanos.