OPINION

Editorial: Abrir el paraguas


El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, Enrique Pita, admitió su “pavor” ante un eventual proceso de recuento de votos en caso de existir inconsistencias en los resultados de las seccionales de marzo próximo.

El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, Enrique Pita, admitió su “pavor” ante un eventual proceso de recuento de votos en caso de existir inconsistencias en los resultados de las seccionales de marzo próximo.

Su advertencia reviste de importancia al ser el segundo al mando del organismo responsable de velar por este proceso electoral y de garantizar la fiabilidad de los resultados.

En ese contexto, es menester que el CNE defina y establezca las contingencias necesarias para evitar secuelas que intenten deslegitimar este proceso.

Allí es donde los delegados de las organizaciones políticas juegan un papel clave, a fin de velar por los intereses de sus partidos y movimientos, y así, dar fe del procedimiento que se lleve a cabo.

También las delegaciones y juntas provinciales, para que efectúen el proceso con transparencia, solvencia y no dejen lugar a la duda.

Pero eso debe ser reforzado con medidas adecuadas que permitan garantizar los resultados de estos comicios.

Además de los insumos tecnológicos, es necesario y fundamental contar con el talento humano suficiente que lleve a cabo un proceso ininterrumpido, ágil, eficiente y transparente.

Recordemos que el conteo de votos se da desde las 17:00, que termina el proceso y se da inicio a la sesión permanente de escrutinios, hasta que se contabiliza el 100 % de actas.

Lograrlo no será fácil. La cantidad de postulantes complica todo, no obstante, la expectativa está marcada en conocer resultados preliminares el mismo día.

Las declaraciones de Enrique Pita, en ese sentido, dejan una sensación de haber utilizado una especie de “paraguas antes que llueva”, es decir, aparentemente se protege antes de recibir cuestionamientos ante eventuales retrasos.

Eso no puede permitirse, al contrario, es responsabilidad de quienes dirigen el CNE encontrar soluciones anticipadas e inmediatas a todos los eventuales inconvenientes que se presenten.