OPINION

Editorial: Campaña


Mañana, recién, inicia de forma oficial la campaña electoral. Pero este es solo un dato anecdótico, pues las organizaciones políticas y, sobre todo, los candidatos, desde hace mucho tiempo lo han hecho. Machala, al menos, hace rato tiene sus paredes pintadas, letreros gigantes y bulliciosas caravanas para promocionar a quienes anhelan ocupar un cargo de dignidad popular.


Mañana, recién, inicia de forma oficial la campaña electoral. Pero este es solo un dato anecdótico, pues las organizaciones políticas y, sobre todo, los candidatos, desde hace mucho tiempo lo han hecho. Machala, al menos, hace rato tiene sus paredes pintadas, letreros gigantes y bulliciosas caravanas para promocionar a quienes anhelan ocupar un cargo de dignidad popular.

Estos son los primeros comicios post correísmo y, ahora los candidatos están en igualdad de condiciones, porque no existe un Consejo Electoral manipulado por una sola fuerza política. Ese escenario genera que se visibilice la serie de falencias en la normativa legal vigente, en materia electoral, como por ejemplo, la falta de sanciones para la campaña anticipada. Es muy probable que los vocales del CNE, en Quito, tomen nota de todas las quejas de las organizaciones políticas en el Ecuador.

Por ejemplo: el no considerar a los medios digitales para el pautaje publicitario. Hacerlo implicará registrar y legalizar a quienes difunden contenidos informativos en esas plataformas. Establecer un registro mínimo de seguidores, una auditoría, etcétera, tal como lo hacía, por ejemplo, la Supercom. Ese ente, recordemos, hace auditorías de tiraje con los medios impresos para comprobar cuántos ejemplares imprime cada medio y luego verificaban si era real. Otra de las conclusiones, de seguro, es la necesidad que en cada delegación provincial exista la autonomía para sancionar a las organizaciones políticas que pinten paredes de forma anticipada. Estas sanciones deben ser ejemplarizadoras, a tal punto que derive, dependiendo de la gravedad, hasta incluso en la descalificación de candidaturas, porque no puede ser que quienes se suponen quieren gobernar un espacio territorial vulneren la ley y quieran sacar ventaja competitiva a base de trampas.

Ojalá y la Asamblea Nacional le dé a este tema la importancia del caso para también analizar y debatir eventuales cambios en el Código de la Democracia, porque en dos años tendremos nuevas elecciones, si es que no cambia nada en ese curso.