OPINION

EDITORIAL: La nueva FEF


El binomio conformado por Francisco Egas y Jaime Estrada se constituyeron el jueves anterior en los nuevos mandatarios de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, en calidad de presidente y vicepresidente, respectivamente.

El binomio conformado por Francisco Egas y Jaime Estrada se constituyeron el jueves anterior en los nuevos mandatarios de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, en calidad de presidente y vicepresidente, respectivamente.

Ahora tienen como principal objetivo sanear el balompié nacional. Volverlo justo, honesto, transparente, condiciones mínimas que requiere este deporte, por todo el dinero que se mueve alrededor de esta industria.

Y también están los logros deportivos. Ojalá y este Directorio logre el título de la Copa América en la edición 2024 que será en nuestro país. Así también, que la Tri clasifique al Mundial, competencia donde la selección pueda hacer historia.

Pero para eso, es necesario contar con dirigentes capaces, que sean maduros, sensatos y honestos.

Ojalá y se terminen de una vez por todas los niños con bigote, los colomboecuatorianos, los dirigentes que hacen extraviar los vídeos de seguridad para que no sancionen sus estadios, las maletas viajeras, los roles falsos, los doble contrato, los Chila-Cheme, etc.

El jueves hubo un escándalo en la FEF entre dos dirigentes de clubes profesionales. ¿Qué pasará con ellos?, ¿Seguirá la vieja escuela de abrir expedientes para luego archivarlos?

Es que nuestros dirigentes son campeones para pedir seguridad en los estadios, armar campañas contra la violencia, exhibir pancartas y repartir abrazos más que en Año Nuevo, sin embargo, al momento que sus intereses son tocados, sacan toda esta barbarie, como el lamentable suceso acontecido esta semana.

Luego de ese bochornoso incidente entre los dos dirigentes, que no merecen ni siquiera ser nombrados, ¿Con qué cara le van a pedir a los hinchas que vivan el fútbol en paz?

Si quieren erradicar la violencia del fútbol, empiecen, señores de la FEF, por sanear casa adentro.